El cambio de rumbo del socialismo moderno

Por Manuel Hinds

Es muy común escuchar en ciertos círculos intelectuales que se necesita “algo nuevo” en el sistema económico, como si los sistemas económicos fueran como los programas de televisión, de los que uno se aburre y que se pueden cambiar sin costo alguno. Implícito en el comentario viene la idea de que lo “nuevo” debe ser una disminución de la libertad económica, un aumento en el control estatal de la economía. Muchas de las personas que expresan esta opinión lo hacen porque tienen un interés creado político. Hay otros que repiten lo dicho para parecer más amplios de mente, para parecer más “modernos”, para ajustar su imagen a lo que ellos creen es la tendencia intelectual en el mundo.

Hay dos observaciones que saltan de la mente cuando uno oye estos comentarios tirados con gran pose, como si fueran verdades dictadas por Dios. Primero, nuevo no significa mejor. Como lo expresa perfectamente un viejo dicho anglosajón, hay que tener cuidado con lo que se pide porque se lo pueden dar a uno. No sea que por pedir un cambio se le llegue un accidente terrible, una tragedia que no estaba en sus perspectivas.


Fuente: The Fraser Institute.

Segundo, la idea de que los sistemas sociales más desarrollados se estén moviendo hacia una disminución de la libertad económica es pura mentira. Muy al contrario. La gráfica adjunta muestra cómo ha variado el grado de libertad económica en los países con regímenes socialistas más desarrollados del mundo, comparados con los Estados Unidos, un país que es comúnmente percibido como el símbolo de la economía del mercado. En la gráfica, mientras más alto es un punto, más libre es una economía. Como puede verse claramente, los países desarrollados que han tendido a tener gobiernos de corte socialista, tales como Suecia, el Reino Unidos e Israel (conocido en un tiempo por sus kibutzes de producción socialista), tenían en 1975 economías mucho más controladas por el estado que la de los Estados Unidos (esto se ve porque las curvas de estos países estaban mucho más abajo que la de Estados Unidos en esa fecha). Ahora note que sí ha habido un cambio desde 1975 para acá. Ese cambio, sin embargo, no ha sido en el sentido que los “de mente amplia” sugieren. En vez de aumentar el control del gobierno en la economía, lo que ha sucedido es que dicho control ha disminuido y que la libertad económica ha aumentado. Como se ve en la gráfica, el que más ha cambiado es Israel, y, como en todos los demás, el cambio ha sido hacia la libertad económica, hacia el capitalismo, de tal forma que (como lo muestra la línea lisa), el promedio de libertad económica de los 15 países desarrollados que han tenido largos gobiernos socialistas en el período es igual a la libertad que existía en los Estados Unidos en 1975.

Esto, sin embargo, no implica que los socialistas de estos países hayan dejado de luchar por sus ideales. Es simplemente que, siendo inteligentes, han notado que el progreso económico producido por las libertades económicas es mucho mejor para el progreso social que el estancamiento producido por las teorías de control estatal, que eran nuevas en 1917 pero ya muy viejas y desprestigiadas en nuestro tiempo. Se dieron cuenta de que sus ideales no se lograban con el control de la economía, sino con el aprovechamiento de la riqueza creada por la libertad económica para promover mejores programas de educación, salud y bienestar social. Esta es la reflexión que ha llevado a la creación del socialismo moderno. No matar la gallina de los huevos de oro sino usar el oro producido por ella en la búsqueda de sus ideales.

Este artículo fue publicado originalmente en el Diario Hoy (El Salvador) el 28 de septiembre de 2007.