EE.UU.: La pendiente resbaladiza de E-Verify

Alex Nowrasteh sostiene que "Hacer de E-Verify algo obligatorio obligaría a cada estadounidense a pedirle permiso al Estado para trabajar. Eso es suficientemente malo, pero esto todavía empeora: el sistema es defectuoso. La base de datos de la cual depende muchas veces no logra identificar a los inmigrantes ilegales y algunas veces rechaza personas que son legalmente aptas para trabajar".

Por Alex Nowrasteh

Los programas federales son notorios por expandirse más allá de su misión original. Los programas pequeños destinados a abordar preocupaciones específicas tradicionalmente crecen más allá de sus límites originales. Los números de la seguridad social son un ejemplo excelente: inicialmente se suponía que debían rastrear el ingreso personal para poder calcular los beneficios de la seguridad social, pero ahora son indispensables para tener acceso al crédito, comprar armas y mucho más.

El Comité Judicial del Congreso está considerando otros programas destinados a entrometerse en el resto de nuestras vidas. La Ley para la Fuerza Laboral Legal (LWA, por sus siglas en inglés), introducida por el Representante Lamar Smith (Republicano de Texas), haría obligatorio E-Verify para todos los empleados nuevos en EE.UU. E-Verify es un programa del Estado con la intención de desalentar la contratación de inmigrantes ilegales al permitirle a los empleadores verificar el status laboral legal de todos sus empleados nuevos.

Hacer de E-Verify algo obligatorio obligaría a cada estadounidense a pedirle permiso al Estado para trabajar. Eso es suficientemente malo, pero esto todavía empeora: el sistema es defectuoso. La base de datos de la cual depende muchas veces no logra identificar a los inmigrantes ilegales y algunas veces rechaza personas que son legalmente aptas para trabajar.

Estas imprecisiones nos advierten acerca de una peligrosa expansión de su misión. Según una auditoría reciente realizada por el Estado, E-Verify aprueba cerca de la mitad de los trabajadores ilegales, en parte porque solo revisa los documentos que el trabajador le da al empleador, creando una laguna legal inmensa. LWA pretende resolver eso notificando a todos los estadounidenses cuando sus números de seguridad social están siendo utilizados para verificar un empleo. Pero eso no eliminará las lagunas legales, y entonces los políticos ansiosos en Washington seguirán acumulando nuevas regulaciones, mandatos y controles.

El próximo paso será una tarjeta biométrica nacional de identidad para todos los ciudadanos y residentes legales para asistir la verificación en el lugar de trabajo acerca del status migratorio. LWA crea “programas piloto de verificación” basados en “nuevas tecnologías”, que combinarán E-Verify con nuestra información biométrica para crear un sistema más difícil de burlar. Dicho sistema se propuso en 2010. Organizaciones como la Federation for American Immigration Reform desde ya la respaldan.

Pero un E-Verify obligatorio pronto podría convertirse en algo mucho más que una regulación laboral.

El director del Comité Judicial Bob Goodlatte indicó esto cuando dijo, “las leyes que permiten que esa información [aquella obtenida mediante E-Verify] sea utilizada para otros propósitos. Si descubre que un acto ilegal se está cometiendo, puede reportar ese acto ilegal”. La expansión de misión no es solo una posibilidad remota; es algo inevitable, según Goodlatte.

Hacer cumplir otras leyes migratorias o crímenes va más allá de la intención original de E-Verify. E-Verify compara tu identificación emitida por el Estado con tu información personal en las bases de datos de los estados —multiplicando la posibilidad de errores y el potencial de que el Estado prevenga intercambios que de otra forma fueran legales.

E-Verify mantiene un registro de todas las consultas por 10 años. Si se vuelve obligatorio para obtener un empleo, pronto podría ser utilizado para registrar otras cosas adicionales a los trabajadores y dónde estos han solicitado un trabajo. La Asociación Nacional por los Derechos de Armas (NAGR, por sus siglas en inglés) se opone a E-Verify porque podría ser utilizado para regular la tenencia de armas, proveer la infraestructura para tener una base de datos nacional de posesión de armas o crear otra capa de chequeos en el punto de compra.

El Representante Hank Johnson (Demócrata de Georgia) intentó enmendar la LWA para limitar E-Verify exclusivamente a la verificación de empleo. Su enmienda debería haber sido aprobado fácilmente, pero la mayoría de los Republicanos en el Comité Judicial del Congreso se oponían a limitar el alcance de E-Verify. Más preocupante todavía es que limitar E-Verify a la verificación del empleo no prevendría que eventualmente sea utilizado en otra situación. Este Congreso o un Congreso posterior podría fácilmente derribar cualquier muro que limite a E-Verify y expandir su uso a otros propósitos.

La expansión de la misión de E-Verify y su probable expansión futura hacia una tarjeta nacional biométrica de identidad no pueden resolverse con una enmienda a la LWA. El lenguaje en la LWA se opone específicamente a una tarjeta de identidad nacional, pero eso es una barrera porosa que puede ser superada fácilmente. Solo reducir el alcance de E-Verify y prevenir que sea obligatorio puede garantizarnos de que no se expanda.

La inmigración ilegal es un problema, pero obligar a todos los trabajadores estadounidenses a obtener un permiso del gobierno para trabajar es una cura mucho peor que la enfermedad. ¿Estarán dispuestos los partidarios de un E-Verify obligatorio a aceptar su inevitable expansión de misión?

Este artículo fue publicado originalmente en The Hill (EE.UU.) el 10 de marzo de 2015.