EE.UU.: Cansados de la medicina de la Reserva Federal

Steve Hanke indica que las decisiones tomadas por Alan Greenspan, ex-gobernador de la Reserva Federal, dieron lugar a la bonanza de crédito y la burbuja de bienes raíces. Las decisiones del nuevo gobernador podrían tener resultados similares.

Por Steve H. Hanke

Hay muchos señalamientos hoy en día acerca de quienes son los culpables de la crisis financiera: los banqueros, los comerciantes de derivados y los reguladores que fracasaron al vigilarlos. Déjenme agregar dos nombres que usualmente no figuran en la nómina: el presidente de la Fed, Ben S. Bernanke, y su predecesor, Alan Greenspan.

En vez de confesar y arrepentirse, los compañeros en Washington están llevando a cabo un plan de recuperación que contiene las mismas prescripciones erróneas: más gasto público, más regulación estatal y un aumento de 500% de la capacidad de conceder créditos de la fracasada agencia de asistencia global llamada Fondo Monetario Internacional. Éstas no van a funcionar.

Uno de nuestros problemas es la preocupación de la Fed acerca del riesgo de deflación. Basado en dicho riesgo en 2002 y 2003, Greenspan inyectó dólares, recortando la tasa de fondos de la Fed al 1%. La bonanza del crédito fácil continuó, inflando el precio de los activos. En estos momentos, estamos viviendo los efectos secundarios de la especulación de activos. Sin embargo, ahora la Fed está prescribiendo más de la misma medicina: crédito fácil. La tasa para préstamos de un día para otro de la Fed bajó al 0%.

Algo que la Fed no ha logrado comprender es que la mayoría de las deflaciones son buenas y no malas. Durante los últimos dos siglos, ha habido muchas deflaciones en todo el mundo. Casi todas estas deflaciones han sido buenas y fueron precipitadas por la innovación tecnológica, el aumento de la productividad, los flujos de capital mundial y el crecimiento sustentable de la economía. Si la mecanización de la agricultura reduce el precio del trigo, lo que obtiene es un aumento del estándar de vida. Y eso es bueno.

En vez de bajar las tasas de interés siete años atrás, la Fed debería haberlas aumentado. Esto habría prevenido la explosión del crédito que condujo a la creación de la burbuja. El exceso más visible fue la consolidación de la deuda en relación al PIB y el deterioro de la calidad de la deuda. La deuda combinada del gobierno, las corporaciones y los hogares es hoy en día el 250% del PIB anual, el doble de lo que era una generación atrás. Gran parte de la deuda de los activos corporativos y casas es un desperdicio. Sólo puede ser repagada refinanciándose sobre precios de activos aún más altos.

Ajustar en vez de aflojar en 2002 y 2003 habría salvado al dólar estadounidense de la montaña rusa que ha experimentado en los últimos siete años. Cada vez que la Fed peleó contra la deflación, el dólar cayó. Entre enero de 2002 y mediados de Julio de 2008, la moneda verde perdió el 44% de su valor frente al euro. Esto encendió el mercado mundial de commodities, lo cual llevó el precio del barril de crudo a $145 y desencadenó rebeliones violentas demandando alimentos en Egipto y Uzbekistán. Luego, como los mercados financieros aumentaron su tamaño y su demanda por liquidez de dólares, la moneda verde abruptamente revirtió su curso. En tan sólo tres meses durante el verano y otoño pasado, el dólar se apreció un 28% frente al euro. Los precios de las commodities colapsaron. Estas oscilaciones de valor causan un daño económico enorme.

Ahora la Fed abrió nuevamente los diques de contención del dinero y su hoja de balance ha duplicado su tamaño desde agosto. Los inversionistas que observaron los recientes acontecimientos pueden pensar que la Fed estabilizó los mercados y salvó a la economía, pero su método es altamente peligroso.

Cuando los poderes auto regenerativos del mercado despeguen, la demanda de dinero caerá y la velocidad del dinero consecuentemente aumentará. A menos que la Fed achique su hoja de balance vendiendo bonos y absorbiendo el exceso de dólares, la inflación volverá con fuerza. Me preocupa que la Fed se siente sobre su hoja de balance inflada por demasiado tiempo. Después de todo, una movida para reducir significativamente su tamaño requerirá que la Fed venda cientos de miles de millones de dólares en bonos. Estas ventas causarán que los precios de los bonos caigan y que las rendiciones aumenten. Las tasas más altas se sentirán en los mercados de hipotecas y de préstamos corporativos, y podrían dar lugar a otra recesión.

Es posible que la Fed opte por posponer estas decisiones por, al menos, dos años. Recuerden que el mandato de Bernanke termina en 2010 (en enero) y que otra elección legislativa tendrá lugar en otoño. Aún así, la Fed eventualmente tendrá que encarar el problema y encoger su hoja de balance para combatir la inflación.

Creo que nos encaminamos hacia una recuperación en forma de W, con un patrón de altos y bajos. Nos acercamos a un segmento alto ahora, pero mi consejo es evitar ser atraídos hacia cualquier moda bursátil. Usted debería prestar atención a lo que vendrá: un poco de inflación, una contracción en la hoja de balance de la Reserva Federal y otra ola de debilidad económica. Apéguese a las Seguridades Protegidas contra la Inflación del Tesoro estadounidense (TIPS, por sus siglas en inglés) que vengo recomendando desde hace un tiempo. Usted debería también tener algo de oro, a través de las commodities a futuro o de un fondo de cotización.