Ecuador: Vejez y reparto
Paola Ycaza Oneto señala que el déficit actuarial del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) era de $5.000 millones en 2007 y que el crecimiento acelerado de afiliados indica que " los pagos futuros por jubilación superan el dinero disponible para ese entonces" y "las autoridades prefieren no conocer la cifra".
El sistema ecuatoriano de pensiones se está volviendo una preocupación entre los expertos en temas actuariales, no solo por los cambios demográficos que el país va a experimentar en los próximos 25 años, sino también por la manera en que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) está manejando los fondos para los jubilados.
Se dice que el incremento de los afiliados y el aumento del salario mínimo son favorables para el sistema de reparto porque han crecido las aportaciones. Sin embargo, estas medidas juegan en contra del sistema a futuro y la razón es muy simple: hoy son muchos los trabajadores activos (los que actualmente trabajan y aportan) que financian a los pasivos (los jubilados que cobran sus pensiones) pero las proyecciones de las pirámides demográficas indican que cada vez nos reproduciremos menos (tendremos menos hijos) y seremos más longevos1. Esto quiere decir que en 25 años los afiliados de hoy, cobrarán sus pensiones mañana y tal vez mañana no haya suficientes trabajadores aportando al sistema.
Este cambio en la demografía lo ha advertido ya el INEC, pero parece no habérselo extendido todavía al IESS, quien se mantiene entusiasta con su sistema de reparto. Asimismo, la Organización Mundial del Trabajo, quien realizó un informe actuarial y financiero del sistema público de pensiones en el 2009, demostró cómo el escenario actuarial en Ecuador va empeorando año a año y de qué manera las decisiones políticas inciden negativamente en el sistema a largo plazo2. Por ejemplo, han ingresado más beneficiarios para las atenciones sin una contribución adicional incrementando el déficit de cada jubilado entre sus aportes y su jubilación. Además, el IESS se ha dedicado a comprar Bonos del Estado en lugar de buscar inversiones productivas privadas que den un rendimiento para luego poder enfrentar el pago de las pensiones3.
Otro problema de gestionar políticamente un tema tan delicado como las pensiones son los datos escondidos. Nos informan a bombo y platillo que el número de afiliados ha incrementado de 1,6 millones en el 2007 a 2,6 millones en el 20134 y eso tranquiliza a muchos, pero se desconoce el déficit actuarial (la “deuda” que el IESS tiene con sus afiliados para el futuro). Según la normativa legal este debe calcularse cada tres años y la última vez que se realizó fue en el 2007 ($5.000 millones5). Esto indica que los pagos futuros por jubilación superan el dinero disponible para ese entonces y que las autoridades prefieren no conocer la cifra.
Algunos países de la región ya han cambiado de sistema y han entregado la competencia del manejo de pensiones a administradoras de fondos independientes. Parece más lógico que las aportaciones vayan a una cuenta individual con la que se financien proyectos alejados de intereses políticos y que las entidades que manejan estos fondos rindan cuentas a cada trabajador en el momento de su jubilación. En lugar de eso, el sistema de reparto ecuatoriano obliga un aporte mensual sin que los trabajadores puedan conocer realmente el paradero de su dinero a lo largo de su vida laboral.
Es imperativo discutir el sistema de pensiones y plantear una reforma para prevenir su colapso, el cual podría perjudicar a millones de personas.
Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 29 de abril de 2013.
Referencias:
1. ¿Cómo crecerá la población en Ecuador? INEC, 2011.
2. “Déficit actuarial se verá en e 2030, dice la OIT”. El Universo. Marzo 20, 2011.
3. “El Estado debe 2 407 millones al IESS”. El Comercio. Marzo 13, 2012.
4. “El número de afiliados el IESS aumenta en Ecuador” El Diario. Febrero 4, 2013.
5. IESS: Déficit actuarial es $5.000 millones. Observatorio de la Política Fiscal. Septiembre 2, 2008.