Ecuador: Sin Estado de Derecho

Johana Vera comenta la reciente crisis judicial por la que atraviesa Ecuador luego de que se cesó la Corte Suprema, lo cual era uno de los pasos a darse para conformar la nueva estructura del estado ecuatoriano.

Por Johana Vera

Ante la negativa de la Corte Suprema a aceptar los resultados del “sorteo” establecido en el régimen de transición de la nueva constitución1 Correa ha afirmado que Ecuador “no vive en un Estado de Derecho”. Dicho sorteo escogía 21 de un total de 31 magistrados para conformar la flamante Corte Nacional de Justicia. Sin embargo, 30 jueces se negaron a aceptar los resultados, lo que ha sabido provocar una nueva crisis judicial, en un país acostumbrado a aceptar la ingerencia directa de los políticos en su sistema judicial.

Los ecuatorianos estamos habituados a quedarnos sin Corte Suprema. De hecho los últimos magistrados fueron escogidos por medio de un concurso de oposición y mérito con veeduría internacional, como salida a la crisis judicial de fines de 2004 cuando Lucio Gutiérrez eliminó la Corte Suprema; hecho que dio lugar a una crisis institucional que culminó con la destitución del presidente.2 Con este antecedente, Correa está en lo cierto al reconocer que en Ecuador no existe Estado de Derecho, sin embargo la falta de magistrados no es lo que ha hecho que en su “revolución ciudadana” deje de imperar la ley, ya que durante sus casi dos años de mandato ha mantenido la línea de irrespeto al Estado de derecho profundizada en nuestro país desde la destitución inconstitucional de Bucaram.

El Estado de Derecho es aquella condición en que las personas se encuentra sumidas al imperio de las normas jurídicas, que generales o abstractas, son iguales para todos, y que establece un marco jurídico, es decir límites, al accionar del gobierno por medio de la constitución; estableciendo una clara separación de poderes entre la rama ejecutiva, la legislativa y la judicial.3

En Ecuador existe una clara influencia del presidente en las demás funciones gubernamentales, siendo la Corte Suprema la última conquista que falta por someterse a “la majestad presidencial”. Recordemos que no contamos con un Congreso legítimo desde que en Marzo de 2007 el Tribunal Electoral decidió destituir a 57 diputados opuestos al régimen, hecho que fue ratificado en el mandato 01 de la Asamblea Nacional, y que luego de aprobada la constitución prorrogó a 76 asambleístas para que formen parte del “Congresillo” o Comisión legislativa y de Fiscalización, pese a que el estatuto de conformación de la Asamblea impedía expresamente extender sus funciones más allá del tiempo establecido para reformar la constitución.4

La igualdad ante la ley tampoco ha sido una de las características de la administración Correa. Como muestra tenemos el obscuro caso de las estudiantes mexicanas alojadas en el campamento donde fuera eliminado alias “Raúl Reyes” y quienes tras resultar heridas fueron atendidas en el hospital de las FFAA y enviadas fuera del país sin mediar investigación alguna acerca de la naturaleza de su presencia en el campamento terrorista de las FARC.5 Mientras tanto, a los estudiantes de la Universidad Católica de Guayaquil les han iniciado una investigación fiscal por haberse manifestado en contra de la emisión de una cadena radial presidencial desde los predios de la universidad.6

Finalmente la supremacía de la constitución, es otro elemento inexistente bajo el gobierno de Correa, pues a dos meses de aprobada, ya existen evidencias de violación a su mandato. Tal es el caso de los miembros del Tribunal Constitucional quienes se autoproclamaron integrantes de la nueva Corte Constitucional pese a que el articulo 434 describe que debían ser escogidos por “concurso público con veeduría y posibilidad de impugnación ciudadana”.7

En un país que lleva 21 constituciones aprobadas, en el que se ha depuesto a tres presidentes y eliminado tres cortes supremas por interferencia política en una década; está claro que la carencia del estado de derecho es una de las principales falencias que tenemos, falencia que de acuerdo a lo ejecutado hasta ahora por el gobierno actual estará lejos de ser superada. Porque para lograr un verdadero cambio en Ecuador, debemos comenzar a generar una nueva conciencia de respeto a las normas jurídicas vigentes y a las instituciones del estado, fomentando el sometimiento de todos al imperio de la ley y dejando atrás la prepotencia gubernamental.

Referencias:

1. Ver artículo 21 del Régimen de Transición. Constitución del Ecuador 2008, disponible en http://www.asambleaconstituyente.gov.ec/documentos/nueva_constitucion/regimen_de_transicion.pdf.

2. Archivo de noticias El Universo, disponible en: http://archivo.eluniverso.com/2004/12/09/0001/8/BA7DD5651A504A39B41357083AA1616C.aspx.

3. Modulo 4. Estado y Gobierno Liberal. Seminario Online: “Pensamiento Liberal Contemporáneo-Enfoques Básicos”. Fundación Friedrich Naumann. Junio-Agosto 2008.

4. Mandato No 1. Asamblea Nacional Constituyente, disponible en: http://www.asambleaconstituyente.gov.ec/documentos/mandato1.pdf.

5. Archivo de noticias, El Comercio, disponible en: http://www.elcomercio.com/solo_texto_search.asp?id_noticia=119641&anio=2008&mes=4&dia=15.

6. Archivo de noticias El Universo, disponible en http://www.eluniverso.com/2008/08/22/0001/8/ACCE528A05104B8497A155DB890ED0CC.html.

7. Constitución del Ecuador 2008, disponible en: http://www.asambleaconstituyente.gov.ec/documentos/definitiva_constitucion.pdf.