Ecuador: Los señores de la pobreza

Gabriela Calderón de Burgos indica que "'el “Gran Empujón' de gasto público que experimentó la economía entre 2008 y 2012 no se puede comparar ni remotamente con lo que el gobierno espera recibir al explotar los yacimientos petroleros del Yasuní. Para que tenga una idea, el ingreso anual esperado de entre $600-$800 millones apenas alcanza para cubrir rubros tan pequeños como los almuerzos de la burocracia".

Por Gabriela Calderón de Burgos

El gobierno dice que es necesario explotar los yacimientos petroleros del Yasuní para vencer la pobreza. En otras palabras, dice que si no obtiene más plata, la pobreza no disminuirá. Si esto es cierto, el gobierno le debe una explicación al país dado que el gasto público ha venido creciendo a una tasa anual promedio de 23% al año desde 2008, pasando de $14 mil millones a más de $27 mil millones en 20121, y aún así la pobreza ahora se reduce a una tasa inferior a la que se reducía en años anteriores, cuando el gasto público no crecía de manera tan acelerada.

Según Vicente Albornoz, en el periodo 2001-2006 la pobreza se redujo a una tasa promedio anual de 3,5 puntos mientras que en el periodo 2007-2012 la tasa de reducción promedio cayó a la mitad: 1,7 anual.2

Además, tendrían que explicar cómo es que la pobreza ha venido cayendo en Colombia y Perú, cuyo gasto público como porcentaje del PIB no ha crecido de manera exorbitante o se ha mantenido constante. Mientras que en Ecuador pasamos de tener un Estado que consumía 21% del PIB en 2006 a más del 40% en 2012, el Estado colombiano mantuvo una participación de 28% del PIB y el peruano la aumentó ligeramente de 18,1% a 19,6%.3 Aún así, y según cifras de la CEPAL, nuestros vecinos redujeron la pobreza a un paso más acelerado o igual entre 2006 y 2011: 8 puntos en Colombia, 16 puntos en Perú y en Ecuador 7,6 puntos.

Agréguele a todo esto que la mayor reducción de pobreza que la humanidad ha experimentado en su historia se dio durante las últimas cuatro décadas y estuvo concentrada en gran medida en países que hicieron lo contrario a aumentar el rol del Estado en la economía: China e India.4

Volviendo al caso de Ecuador, el “Gran Empujón” de gasto público que experimentó la economía entre 2008 y 2012 no se puede comparar ni remotamente con lo que el gobierno espera recibir al explotar los yacimientos petroleros del Yasuní. Para que tenga una idea, el ingreso anual esperado de entre $600-$800 millones apenas alcanza para cubrir rubros tan pequeños como los almuerzos de la burocracia (gasto que enhorabuena el gobierno decidió eliminar recientemente).5

Incrementar el gasto público incesantemente puede funcionar mientras dure la bonanza, pero no es sostenible a largo plazo ni es la manera más eficaz para reducir la pobreza. Múltiples estudios muestran que el “gasto social” de los Estados suele ser capturado por las clases medias y no por los que se pretende ayudar.6 Los señores de la pobreza no se dan cuenta que suelen ser parte del problema y no de la solución.

Una de las reformas que más redujo la pobreza en nuestro país en la historia reciente fue el control de la inflación mediante la dolarización y eso nada tuvo que ver con el gasto público. Fue una reducción del poder del Estado sobre el bolsillo de los ecuatorianos. Otras transferencias de poder de los políticos hacia los ciudadanos podrían surtir el mismo efecto positivo sobre la tasa de pobreza.

Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 30 de agosto de 2013.

Referencias:

Estadísticas fiscales del Ministerio de Economía y Finanzas del Ecuador: Ejecución del presupuesto, devengado.

Albornoz, Vicente. “Pobreza no cae”. El Comercio. 20 de enero de 2013.

General Government Expenditure as a % of GDP. IMF International Outlook Database, Abril de 2013. Accesado el 16 de mayo de 2013.

Lal, Deepak. “The Ascent From Mass Poverty” en Poverty and Progress. Cato Institute: 2013.

González, Manuel. “¿Es necesario explotar el Yasuní-ITT para reducir la pobreza? NO”. Economía en jeep. 20 de agosto de 2013.

Lal, Deepal. “Two Rival Philosophies” en Poverty and Progress. Cato Institute: 2013.