Cuando el dinero tiene un botón de apagado, tu libertad también lo tiene
Norbert J. Michel considera que las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) son una amenaza directa al derecho de proteger el patrimonio propio y de acceder a mercados abiertos mediante transacciones libres.
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Por Norbert Michel
La verdadera libertad no puede existir sin autonomía económica y financiera. Toda persona, sin importar su origen, debe tener el derecho a proteger su patrimonio. Debe tener el derecho a acceder a mercados abiertos mediante transacciones libres, sin la sombra del corporativismo estatal ni de la vigilancia financiera.
Las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) son una amenaza directa a estos derechos.
Son dinero que el gobierno puede programar. Se pueden desactivar por completo o limitar su uso únicamente a gastos que el Estado desapruebe. Son un sistema de vigilancia y castigo disfrazado con el lenguaje de la innovación financiera. No son "simplemente otra forma digital" de dinero.
Es por eso que mis colegas del Cato y yo hemos trabajado tan duro para dar a conocer la verdad sobre las CBDC.
En junio, mi colega Nick Anthony fue invitado a Praga para hablar sobre su trabajo y el peligro de las CBDC. A continuación, un extracto del discurso que pronunció:
Esta no es una amenaza lejana. No es una historia sobre gobiernos autoritarios en lugares distantes. Es una historia sobre la arquitectura del dinero en sí mismo —y quién lo controla—. Eso nos afecta a todos.
Cuando el dinero se vuelve programable, la pregunta ya no es solo "¿Cuánto tienes?", sino que se convierte en "¿Qué se te permite hacer con él?" Eso es diferente del poder de gravar impuestos o del poder de generar inflación. Es el poder de autorizar.
El resto está disponible aquí y vale la pena leerlo.
Mientras conmemoramos el Día de la Emancipación (19 de junio de 1865), también vale la pena recordar que, históricamente, la libertad se ha visto socavada no solo por los códigos sociales, sino también por barreras institucionales que han excluido a las poblaciones vulnerables del comercio y la creación de riqueza. Este tipo de sistemas financieros de arriba hacia abajo siempre han impuesto las cargas más pesadas a quienes tienen menos poder económico, y siempre lo harán.
Por eso las CBDC no son compatibles con la libertad.
Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (Estados Unidos) el 15 de junio de 2026.