Celebrando la libertad

Por Roberto Salinas-León

Hoy en la noche se celebra, en una magna cena de gala, el XXV aniversario del Cato Institute, una de las instituciones con mayor presencia en el ámbito de política pública en el mundo. El programa destaca la presencia de participantes que han viajado de todas partes del mundo para estar presentes en esta memorable ocasión-desde el cono sur en nuestro hemisferio, hasta las partes más remotas del sudeste asiático, y por supuesto, varios representantes de diversas naciones europeas.

La ocasión inaugura, en una ceremonia formal, el Premio Milton Friedman al Avance de la  Libertad, el cual será otorgado por Cato, cada dos años, a la persona que más haya contribuido a esta causa durante los últimos años. En esta oportunidad, un distinguido panel de jueces (entre ellos, el peruano Hernando de Soto, la esposa de Milton Friedman, Rose Friedman, y el gran reformador checo, Václav Klaus) decidió premiar los trabajos y las contribuciones de Peter Bauer, una de las grandes figuras en el campo de la "economía del desarrollo."

Tristemente, Lord Bauer falleció la semana pasada, poco después de que se diera a conocer públicamente la determinación del Premio Milton Friedman. Por ello, esta cena será más un tributo a su obra que un momento formal de entrega del premio (el cual, por cierto, es de 500,000 dólares-brutos, por supuesto!).

Peter Bauer, Profesor Emérito del London School of Economics (y maestro, entre otros, de Amatrya Sen y Anthony Giddens) era un iconoclasta en el tema de desarrollo en países emergentes, el apoyo condicionado, y el papel del financiamiento para el desarrollo. En la era de la posguerra, gran parte de la oposición al comunismo se basó en la idea que era necesario otorgar apoyo financiero generalizado, si bien condicionado, a los del mundo subdesarrollado-una versión, o más bien degeneración, del concepto de "keynesianismo para las masas." Los estudios de Bauer demostraron como este apoyo, más que impulsar la libertad en el mundo subdesarrollado, tendía a institucionalizar la planificación central. Las consecuencias, además de pobreza generalizada, eran corrupción y el surgimiento de una gran red de mercados negros, o informales.

Bauer, hasta los días antes de su muerte, criticó fuertemente el concepto de ayuda condicionada-condicionada, por ejemplo, a la implantación de controles de precios, o de un aumento de impuestos (para "equilibrar las finanzas públicas"), o de estrictas normas para "regular" el comercio interno así como el flujo de mercancías al exterior. Pocos países subdesarrollados han dejado que las fuerzas del mercado, más un orden jurídico confiable de derechos de propiedad, sea la guía del desarrollo-y aquellos han tendido a ser mucho más exitosos en materia de crecimiento, estabilidad y abatimiento de la pobreza, que países que siguieron la ruta del "financiamiento condicionado."

Esta cena es especial, para aquellos que hemos colaborado con el Cato Institute a lo largo de los últimos años, precisamente por la intensa actividad que esta institución ha desempeñado en América Latina. Hace una década, por ejemplo, se organizó en México uno de los más destacados seminarios sobre libertad en los últimos 25 años-Apertura en las Américas: Más Allá del Libre Comercio, con la participación del mismo Milton Friedman. Desde entonces, se han celebrado dos seminarios monetarios (uno en 1994, poco antes de la devaluación) y uno el año pasado, así como numerosas visitas de sus integrantes y sus investigadores adjuntos, entre ellos especialmente, José Piñera, el gran gurú de la fuerza de la libertad para superar la pobreza en el hemisferio latinoamericano. Por cierto, cada uno de estos esfuerzos ha sido patrocinado, o co-organizado, por El Economista.

Nos complace estar presentes, hoy en la noche, en esta gran cena de gala; nos complace, sobre todo, en nombre de todos los mexicanos, y todas sus instituciones tanto intelectuales como editoriales, que celebran la libertad.