Buenas noticias de Europa

Por Richard W. Rahn

En 1984, seguramente usted no hubiera apostado a que para el año 2004 se celebraría en Bulgaria una convención de institutos de libre mercado, incluyendo varios de países que entonces eran comunistas.

Pero a fines de octubre se llevó a cabo una extraordinaria convención en el centro turístico de Borovets, Bulgaria, similar a las convenciones que desde hace casi tres décadas celebra la Fundación Heritage junto con la Fundación Atlas y la Philadelphia Society. A la reunión en Bulgaria asistieron representantes de los institutos liberales europeos de políticas públicas.

Aquellos que hemos participado en el movimiento de libre mercado durante muchos años, nos sorprendía la ausencia de agrupaciones similares en Europa, aunque el modelo utilizado por muchas de estas instituciones en Estados Unidos fue el Institute of Economic Affairs (IEA), fundado por Sir Antony Fisher y dirigido por varios miembros de la Sociedad Mont Pelerin. Esa sociedad fue creada por el Premio Nobel de economía F. A. Hayek, en el pueblito suizo de Mont Pelerin, en 1947. El objetivo de Hayek fue mantener vivo el liberalismo clásico (que significa gobiernos limitados y libre mercado) reuniendo periódicamente a los académicos del mundo entero que defienden la libertad individual, de manera de luchar en contra del azote del comunismo y el socialismo.

El distinguido premio Nobel estadounidense Milton Friedman es el único miembro fundador de la Mont Pelerin que queda vivo. La izquierda estadounidense se robó el término “liberal”, dándole un significado opuesto. Un clásico liberal sería considerado como libertario o conservador hoy en Estados Unidos.

De la Mont Pelerin surgió el IEA y cientos otros institutos de libre mercado alrededor del mundo y aunque la idea tras esos institutos nació en Europa, floreció en Estados Unidos. En los últimos 30 años, las fuentes de nuevas ideas en políticas públicas dejaron de ser las universidades y los institutos de políticas públicas se convirtieron en su principal fuente.

El presidente Ronald Reagan fue el primer presidente de Estados Unidos que se apoyó principalmente en estas organizaciones. Al mismo tiempo, la Sra. Thatcher hacía lo mismo con el IEA y otros institutos británicos. Puede que el lector recuerde la famosa toma de la Sra. Thatcher con un libro de Hayek en sus manos, diciendo a los miembros de su gabinete: “Señores, esto es en lo que nosotros creemos”.

Hasta hace poco, el socialismo en el continente europeo aplastaba a los institutos independientes de libre mercado. En Francia, por ejemplo, las donaciones a esas organizaciones sin fines de lucro no son deducibles del impuesto, sino que se les impone un alto impuesto a tales contribuciones. Esa es otra prueba de que los socialistas odian la competencia, especialmente en ideas.

Muchos de nosotros que trabajamos activamente por años en la transición económica de los países ex comunistas, ayudamos también a fundar institutos de libre mercado, por lo cual ahora hay docenas de ellos en esas naciones que pertenecieron al bloque soviético.

El estancamiento económico, además de regulaciones e impuestos opresivos en la vieja Europa (Francia, Alemania, Italia, Bélgica, etc.) ha empujado a otras naciones europeas a tratar de recuperar mayor libertad económica. Estos países, lo mismo que Estados Unidos y el Reino Unido, utilizan a los institutos para promover el cambio. Es muy alentador que existe un número suficiente de estos grupos en Europa que trabajan conjuntamente y se reúnen una vez al año para promover el libre mercado, gobiernos limitados y la libertad de los europeos.

Vale la pena señalar que la primera reunión de los institutos europeos fue organizada en Bulgaria por un economista francés, Pierre Garello, director del Instituto para Estudios Económicos Europa. Los Balcanes y casi toda Europa Oriental tienen ahora impuestos corporativos y personales más bajos que Estados Unidos, razón de su creciente éxito económico.

Estos alumnos se pueden pronto convertir en modelos para sus profesores de la Vieja Europa y Estados Unidos. Esa es una buena noticia para todos.

Artículo de la Agencia Interamericana de Prensa Económica (AIPE)
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