Biden no tiene un plan real para admitir a 100.000 refugiados ucranianos

David J. Bier indica que las agencias del gobierno estadounidense no han producido ningún plan logístico u operativo para llevar a cabo sus planes de acomodar a cerca de 100.000 ucranianos en EE.UU.

Por David J. Bier

El presidente Joe Biden informó recientemente que su administración “está anunciando planes” para “dar la bienvenida a cerca de 100.000 ucranianos y otras personas que huyan de la agresión de Rusia”. No explica quiénes son los “otros”, pero 100.000 equivaldrían a menos del 3% de los refugiados ucranianos fuera de Ucrania y al 1% de la población ucraniana desplazada, incluyendo a los que están dentro de Ucrania. Es bienvenido que la administración finalmente muestre interés en ayudar a los ucranianos a llegar a EE.UU., pero este plan a gran escala simplemente no sucederá.

Las agencias no han producido ningún plan logístico u operativo para llevarlo a cabo, y todo indica que la administración todavía no se toma en serio la admisión de muchos ucranianos. Biden ha prometido repetidamente mucho más reasentamiento de refugiados de lo que ha cumplido, y todo indica que este anuncio es solo una aspiración. 

Las razones para el escepticismo son abundantes. Biden no elevó inmediatamente el objetivo de refugiados a 125.000 como prometió durante y después de su campaña. Cuando finalmente elevó el límite a 62.500, no logró aumentar las admisiones en absoluto y reasentó en 2021 a la menor cantidad de refugiados de la historia. Luego, cuando elevó el tope a 125.000 para el año fiscal 2022, admitió solo 8.000 durante la mitad del año fiscal. Independientemente del programa formal de refugiados, Biden prometió evacuar a los aliados afganos utilizando la “libertad condicional humanitaria”, pero tan pronto como terminó la evacuación inicial, los abandonó a casi todos. 

Hay muchas razones para creer que este último objetivo es solo otro en una lista de objetivos de inmigración que Biden no podrá lograr. Para empezar, no hay detalles operativos sobre este supuesto esfuerzo. Los funcionarios dicen que están “desarrollando” planes, pero la burocracia de inmigración ni siquiera puede implementar rápidamente las regulaciones de inmigración más básicas. Para cuando finalicen estos planes, la guerra habrá terminado o estará en un punto tan desastroso que 100.000 parecerá patético. 

Los retrasos históricos en los consulados del Departamento de Estado y los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) no desaparecerán repentinamente porque Biden dijo que quiere dejar entrar a 100.000 ucranianos. La administración ni siquiera puede procesar su flujo normal de solicitantes de visas inmigrantes. USCIS solo procesó 1.000 de 40.000 solicitudes de libertad condicional humanitaria para afganos en 7 meses, y negó a más del 80% de ellos por falsos motivos. 

La idea de que estos problemas logísticos no afectarán el procesamiento ucraniano es una fantasía. De hecho, según los informes, la administración planea seleccionar ucranianos para algún hipotético nuevo programa especial utilizando estrictos criterios. Esto solo dificultará el procesamiento de grandes cantidades porque requerirá que las agencias analicen más evidencia. 

Avanzando hacia la meta de 100.000, la administración planea contar “una gama completa de vías legales hacia EE.UU.”, incluido el programa formal de admisión de refugiados, libertad condicional y visas de inmigrantes y no inmigrantes. En otras palabras, va a contar los inmigrantes refugiados y titulares de visas ucranianas que habrían venido a EE.UU. de todos modos, es decir, personas que habrían venido ya sea que ocurriera la guerra o no. Incluso puede contar los 75.000 ucranianos a los que se les otorgará el Estatus de Protección Temporal y que ya estaban en EE.UU. al momento de la invasión. 

En realidad, hay una forma en la que EE.UU. puede admitir a los ucranianos, mediante la automatización de la autorización de viaje gracias al uso del sistema de detección del Programa de Exención de Visa conocido como ESTA, y luego otorgando la libertad condicional humanitaria en los puertos de entrada. Varios miembros de la Cámara del Congreso encabezados por el representante Jason Crow (Demócrata en representación de Colorado) incluyeron esta idea en una carta a la administración esta semana. Pero hasta ahora la administración ha dicho que se opone a cualquier esfuerzo de evacuación “importante”, lo que hace que la idea de admitir a 100.000 refugiados parezca aún menos probable. 

La administración debe dejar de responder a las crisis después de que ocurren y comenzar a desarrollar soluciones pro-activas que permitan que el sistema responda rápidamente a las crisis a medida que surgen. Pero el actual sistema de inmigración basado en papel que incorpora una investigación de antecedentes obsoleta, redundante e innecesaria está, en última instancia, lejos de ser el sistema que puede hacer eso. EE.UU. puede hacerlo mejor que con su defectuoso sistema actual, y debería usar este momento como una oportunidad para arreglarlo.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (EE.UU.) el 25 de marzo de 2022.