Argentina: Un presupuesto polémico

Alejandro Bongiovanni cuestiona los "superpoderes" del Jefe de Gabinete en Argentina, poderes que hacen que la institución de la ley presupuestaria se torne irrelevante.

Por Alejandro Bongiovanni

El presupuesto 2009 se encuentra en discusión parlamentaria; ha llegado al Senado de la Nación luego de lograr la aprobación de Diputados. Es el primer proyecto presupuestario que envía la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner y, fiel a la impronta desarrollada desde que asumió, este proyecto también se encuentra bastante disociado con la realidad y parece más bien una expresión de deseo que una ley presupuestaria seria. Luego del estallido de la crisis financiera internacional —de la que nuestra mandataria hizo mofa diciendo que se trataba del “efecto jazz que hoy azota al mundo” a contrario sensu de la aparente consistencia del “modelo argentino”— el gobierno kirchnerista continúa negando los datos que la realidad le muestra, e insiste con un presupuesto para el año entrante con números tan optimistas como irreales.

Si uno no dudara de la buena fe del gobierno, lo cierto es que los números del presupuesto resultarían errores pasibles de condonación, dignos de la inocencia de Cándido, el célebre personaje de Voltaire. Pero nada de esto le pasa a los Kirchner. Cuando en su dictamen encontramos un crecimiento estimado del 4% y una inflación del 8%, perdemos toda esperanza de que de una vez el gobierno se ponga serio con los números. Máxime cuando insiste en no resolver el problema del INDEC, organismo encargado de llevar las estadísticas, hoy desmantelado bajo el peso de mentiras oficiales que nada tienen que ver con lo que sucede en la economía real. Vale agregar que institutos privados como FIEL, obtienen una inflación de casi el triple que la alegada por el gobierno.1

Tampoco luce muy real que el dólar se mantenga en los $3,19 que prevé en el presupuesto el gobierno, dado que en estos días la divisa extranjera ha alcanzado los $3,23. Otro punto significativamente de espaldas al mundo es el hecho que la recaudación fue pensada para obtenerse con un precio de la soja a US$ 400, cuando el precio actual no llega a este monto.

Pero, sin lugar a dudas, lo que más polémica desata en la oposición y en la ciudadanía es la continuidad de los famosos “superpoderes” del Jefe de Gabinete, que le permite cambiar partidas presupuestarias a su antojo, lo cual nos lleva a reflexionar sobre la verdadera utilidad de un presupuesto que puede ser arbitrariamente modificado sobre la marcha por el poder ejecutivo.

Numerosas voces se alzaron oportunamente hace dos años contra la “legalización” formal de esta práctica habitual. Esta potestad representa una clara delegación de poderes prohibida por nuestra Constitución Nacional, ya que se aparta de lo establecido por el art. 37.2 Esta herramienta le permite al Ejecutivo un manejo arbitrario de la caja y, consecuentemente, un control político sobre gobernadores e intendentes que deben aggiornar su actuar al deseo oficial para recibir favores crematísticos como obra pública, subsidios y demás. El presupuesto debería ser un acto de exclusiva competencia del Poder Legislativo, no pudiendo ser alterado ni modificado por el Ejecutivo, quien tiene sin embargo la importante tarea de concretar su fiel ejecución.

No obstante, el proyecto de presupuesto que el oficialismo envió nos dice en su art. 5 que el Jefe de Gabinete “a través de decisión administrativa, distribuirá los créditos de la presente ley a nivel de las partidas limitativas que se establezcan en la citada decisión y en las aperturas programáticas o categorías equivalentes que estime pertinentes. Asimismo [..] podrá determinar las facultades para disponer reestructuraciones presupuestarias en el marco de las competencias asignadas por la Ley de Ministerios”.3

Resulta muy preocupante que, además de negar los datos de la economía y la coyuntura internacional, el gobierno de Cristina Kirchner insista con devaluar la institución de la ley presupuestaria, pretendiendo convertirla en un mero trámite legislativo que le otorgue un cheque en blanco. Con atino el presidente de un bloque de diputados dijo “La ley de leyes —como comúnmente se denomina a la ley de presupuesto— podría quedar reducida a tan sólo dos artículos: uno, por el cual se estimarían los recursos previstos para el año; y otro que alegremente dijera: ‘¡Hagan lo que quieran con los recursos!’” 4

Referencias:

1. http://www.perfil.com/contenidos/2008/08/22/noticia_0004.html

2. La Constitución Nacional Argentina dice en su Art. 76.- Se prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo, salvo en materias determinadas de administración o de emergencia pública, con plazo fijado para su ejercicio y dentro de las bases de la delegación que el Congreso establezca. La caducidad resultante del transcurso del plazo previsto en el párrafo anterior no importará revisión de las relaciones jurídicas nacidas al amparo de las normas dictadas en consecuencia de la delegación legislativa.

3. Texto del Proyecto en http://www.mecon.gov.ar/onp/html/presutexto/proy2009/ley/pdf/proy2009.pdf

4. Citado en BELSUNCE, Horacio “La reforma a la Ley 24.156 de Administración Financiera. Sus vicios políticos e Institucionales” http://www.mecon.gov.ar/onp/html/presutexto/proy2009/ley/pdf/proy2009.pdf