Argentina: Inflación, entre "chamuyos", excusas y causas

Gustavo Lazzari dice que "Todo comerciante, empresario, emprendedor, trabajador está incentivado a vender 'su producto' al precio más elevado que pueda, nunca al precio que quiera. La natural propensión a maximizar ganancias lo lleva a vender los más caro posible su producto o servicio. Esto no está ni bien ni mal, es la realidad".

Por Gustavo Lazzari

Desde hace algunas semanas se han acelerado algunos incremento de precios y con ello se han multiplicado quejas y teorías explicativas.

Es necesario “ir a los palotes” para distinguir entre excusas que argumentan quienes aumentan los precios, las mentiras o "chamuyos" (a veces conspirativos) de quienes intentan explicarlos y las verdaderas causas de la inflación.

Por otro lado es necesario aclarar un punto conceptual básico. Todo comerciante, empresario, emprendedor, trabajador está incentivado a vender “su producto” al precio más elevado que pueda, nunca al precio que quiera. La natural propensión a maximizar ganancias lo lleva a vender los más caro posible su producto o servicio. Esto no está ni bien ni mal, es la realidad.

Siendo así, ¿por qué un kilo de pan no cuesta un millón de dólares? Precisamente porque el panadero se enfrenta con competencia de otros panaderos, competencia de otros bienes sustitutos, competencia potencial de quienes no están en el sector pero podrían ingresar, con una elasticidad de la demanda y con los ingresos limitados de sus clientes. Claramente los comerciantes y empresarios tratan de cobrar el precio más alto que pueden pero nunca “el precio que quieren”.

Es habitual confundir “inflación” con incremento generalizado de precios. En rigor, inflación es la desvalorización de la moneda que tiene como una de sus consecuencias el incremento generalizado en el nivel de precios.

Dicho esto, es necesario recordar que Argentina tiene un déficit fiscal 7 u 8% del PIB el cual es financiado en su mayor parte con emisión monetaria. Hace cinco años que el gobierno argentino emite a más del 30/35% anual. Como esta circunstancia no es nueva sino que se repitió varias veces en las últimas décadas la demanda de dinero es baja. Por tanto la emisión no se atesora ni se demanda. Los billetes recién emitidos, con olor a tinta, se destinan a comprar bienes y servicios. La gente no demanda dinero, no lo quiere en sus bolsillos porque teme mañana comprar menos.

Con semejante tasa de emisión de dinero sostener alguna causa no monetaria para explicar la inflación es sumamente arriesgado.

Se ha dicho que “los precios suben por los dichos de Macri durante el debate televisivo”. Esta explicación se enmarca en el terreno del “chamuyo”. Supone que los dichos de un candidato sembró expectativas inflacionistas. Es falso. Los precios suben por lo que se emite no por lo que ese dice. Sólo la emisión monetaria puede financiar  un incremento generalizado de precios.

También se dice que “los precios suben porque el valor del dólar sube”. Este aserto supone que los costos determinan los precios y eso es falso. Se incurre en costos, en contratar factores de producción porque los productos finales “tienen precio”. Es decir son “apreciados” por la población. Si la población no desea esos productos, no les tiene “aprecio”, no estarán dispuestos a dar nada a cambio, por tanto su precio sería cero en tanto que el costo de producción por definición será mayor.

Los costos no determinan los precios. Los costos son imprescindibles para guiar al empresario para saber si está haciendo bien las cosas o no. Los mercados de las materias primas y trabajadores es una cosa y los mercados de los productos terminados es otra. El rol del empresario es producir bienes a un costo menor a su precio. Si sus costos son menores a los precios a los cuales puede vender, tendrá ganancias y por tanto quedará en el mercado. Caso contrario quedará afuera.

El aserto por el lado de los costos entra en el terreno de la “excusa”.

Un incremento en los costos producto de una devaluación u otra circunstancia solo puede llevar a aumentos de precios generalizado si hubiera una emisión monetaria que permita financiarlo.

Si no la hubiera, el incremento en un costo llevará a los empresarios incrementar los precios que no serán convalidados.

Nuevamente el incremento de precios es un fenómeno monetario. Sin emisión monetaria no es posible que suban todos lso precios a la vez.

Cuando sube un precio habrá que buscar la explicación microeconómica en específico mercado. Si suben dos precios habrá dos explicaciones.

Ahora si suben todos, la única forma que eso fuera posible es con una mayor cantidad de billetes producto de la emisión.

Evitar el chamuyo y las excusas es importante para comprender y eliminar la inflación.