América Latina frente a Orlanzo Zapata Tamayo

Gabriela Calderón de Burgos señala la frivolidad de los líderes latinoamericanos reunidos la semana pasada en Cancún frente a la muerte de Orlando Zapata Tamayo.

Por Gabriela Calderón de Burgos

Guayaquil, Ecuador—La semana pasada los líderes de América Latina y el Caribe se reunieron —incluido Raúl Castro— menos el presidente hondureño, Porfirio Lobo. Mientras tanto en La Habana, un albañil afrocubano de 42 años moría luego de una huelga de hambre de casi 80 días.

Orlando Zapata Tamayo fue encarcelado por cuatro meses entre 2002 y 2003 siendo acusado de desacato por la policía política. Cuando fue puesto en libertad insistió en participar en manifestaciones públicas de su inconformismo con el estatus quo en la isla y fue encarcelado nuevamente junto con 75 disidentes. En mayo de 2004 fue sentenciado a tres años de cárcel. Estando preso, su sentencia fue aumentada a 36 años. A principios de diciembre, Zapata inició su huelga de hambre como protesta. Las autoridades de la cárcel le negaron agua durante 18 días, luego de los cuales sus riñones se rindieron. Además, lo colocaron desnudo frente a un aire acondicionado a toda potencia y finalmente, Zapata desarrolló una neumonía. Cuando ya estaba agonizando lo trasladaron a un hospital, pero ya era muy tarde.1

La organización Archivo Cuba de Nueva Jersey, tiene documentación de otros diez casos más de muerte por huelga de hambre en las cárceles cubanas desde que se inició la revolución2. Para describir algunos: Roberto López Chávez murió en 1966 luego de más de 70 días de huelga de hambre. A él también le negaron agua durante varios días para precipitar su muerte. Varios guardias entraron a su celda y orinaron en su boca. Luis Álvarez Ríos murió en 1967 y a su familia se le permitió un funeral de solo dos horas. Pedro Luis Boitel murió en 1972 después de más de 50 días de huelga de hambre. A su madre la golpearon al informarle de su muerte. A todos se les negó atención médica antes de su muerte.

Que en Cuba no hay libertades civiles básicas se sabe desde hace mucho. Lo que sorprende es la frivolidad frente a estos hechos que tienen en común líderes latinoamericanos tan disímiles como Michelle Bachelet, Hugo Chávez, Felipe Calderón, Lula, etc. Pareciera que no les molesta estar reunidos y en el mismo club con aquellos que lideran este tipo de atropellos a la dignidad del ser humano, como Raúl Castro. No obstante, si les parece correcto excluir de la reunión a un líder que fue elegido democráticamente y mediante un proceso electoral transparente por el pueblo hondureño. 

De este mismo grupo de líderes, hay muchos a los que no les molesta en lo más mínimo que la OEA siga siendo liderada por José Miguel Insulza—quien llevó a cabo una campaña exitosa para invitar a Cuba a volver a formar parte del club, supuestamente democrático.

Afortunadamente, la muerte de Zapata no ha sido en vano. Ha avergonzado a aquellos intelectuales que insisten en respaldar el régimen de los hermanos Castro. Ha mostrado la indolencia de gran parte de los líderes que nos representan a nivel internacional. Todavía más importante es que le ha demostrado una vez más a aquellos que quieren controlarlo todo, que nunca podrán someter el espíritu una persona decidida a ser libre.

Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 3 de marzo de 2010.

Referencias:

1. Comunicado de Prensa: Muerte de preso politico pone de manifiesto condiciones barbáricas y alto número de muertes en prisiones cubanas. Archivo de Cuba. 24 de febrero de 2010. Disponible en: http://cubaarchive.org/home/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=23&Itemid=100

2. Información obtenida de la base de datos del Archivo de Cuba. Disponible en: cubaarchive.org