20 años de investigaciones del Instituto Cato acerca de la guerra contra el terrorismo

Justin Logan presenta un catálogo de las investigaciones realizadas por académicos del Instituto Cato durante los 20 años de la guerra contra el terrorismo.

Por Justin Logan

Hace 20 años, los académicos de cato empezaron a investigar la guerra global contra el terrorismo. En medio del caos y la incertidumbre de ese entonces, los analistas de Cato frecuentemente discrepaban con el consenso en Washington. El militarista editor de la página editorial del Wall Street Journal, Paul Gigot, vívidamente desestimó a los académicos de política exterior del Instituto Cato, declarando que “No busco en el Instituto Cato o cualquiera de sus escritores una guía respecto de la política exterior. ¿Es el libertarismo una escuela de pensamiento, o realmente son cuatro o cinco personas en una cabina de teléfono?” En ciertos momentos así se sentía, pero la página editorial del Wall Street Journal hubiera estado mejor servida con una línea partidista menos marcada. 

Para resaltar los 20 años de análisis del Instituto Cato acerca de la guerra contra el terrorismo, hemos preparado una página catalogando una pequeñísima porción de lo que los académicos de Cato dijeron, y cuando, acerca de los varios aspectos de la guerra global contra el terrorismo. 

El 11 de septiembre, Ted Galen Carpenter escribió que “el Presidente debería inmediatamente buscar la autorización integral del Congreso para usar cualquier fuerza militar que sea necesaria en contra de las partes culpables” pero que “si dañamos nuestras libertades constitucionales en nombre de combatir el terrorismo, los terroristas habrán logrado un triunfo duradero”.

Para noviembre estaba preocupado de que estábamos “coqueteando con la idea de una construcción de nación en Afganistán”, señalando que “Los intereses de seguridad en EE.UU. no requieren la existencia de un gobierno estable y democrático en Kabul, y dicho régimen no es probable que surja de todos modos”.

También en noviembre, Bob Levy argumentó que los estadounidenses “se merecen algo mejor” que la Ley Patriota, escribiendo de manera escueta que “si usted piensa que la Declaración de Derechos es tan solo un pedazo de papel, y que la doctrina de la separación de poderes ha sobrevivido su utilidad, entonces la Ley Patriota es la receta adecuada para lidiar con los terroristas”.

Los académicos de Cato tuvieron razón desde muy temprano en considerar que la administración de Bush estaba determinada a atacar a Irak, y que hacerlo sería un error histórico. En diciembre, nuestro difunto director Bill Niskanen debatió con el ex director de la CIA James Woolsey acerca de esta cuestión (Reflejando la atmósfera frenética de esa época, Woolsey declaró que “Hacer la pregunta ‘¿Deberíamos usar la guerra contra el terrorismo para capturar a Saddam?’ es equivalente a preguntar, ‘¿Deberíamos, desde el 7 de diciembre de 1941, utilizar la guerra contra el fascismo para agarrar a Hitler?’”).

Estos simplemente fueron los primeros meses. 

20 años después, diría que el legado de Cato durante esta época ha envejecido mejor que aquel de muchos de nuestros pares. Pero véalo usted mismo.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (EE.UU.) el 11 de septiembre de 2021.