¿Se está convirtiendo en una causa popular la promoción de la reforma de las licencias médicas?

Jeffrey A. Singer comenta la nueva serie de NBC, “Transplant”, la cual pone en evidencia como las leyes de licencias médicas privan a los ciudadanos de los servicios que están dispuestos y capacitados para prestar médicos provenientes de otros estados y países.

Por Jeffrey A. Singer

Hace poco la exitosa serie canadiense de televisión, “Transplant”, debutó en el canal estadounidense NBC. Es la historia de Bashir Hamed, un doctor sirio que emigró a Toronto y está trabajando en un restaurante porque los médicos entrenados en el extranjero tienen la dificultad de obtener licencias médicas. Luego salta hacia la acción para rescatar a clientes heridos en un aparente ataque terrorista, dejando en evidencia para los televidentes que sus conciudadanos de Toronto habían sido privados de sus habilidades y conocimiento. 

La historia inmediatamente trae a colación mi propia experiencia como un cirujano general, trabajando con Jamil, un excelente técnico de quirófano, quien no solo me pasaría instrumentos sino que algunas veces ofrecería sugerencias muy útiles e esclarecedoras durante las operaciones desafiantes y difíciles. Un día le pregunté cómo sabía tanto acerca de las cirugías, solo para enterarme de que, como el personaje ficticio de “Transplant”, él era un cirujano general en ejercicio en Siria pero que, con una familia que mantener, no podía costear atravesar el costoso proceso de repetir toda su entrenamiento de posgrado en residencia, lo cual era un requisito para obtener una licencia para ejercer en Arizona. Por lo tanto, trabajaba como un técnico de quirófano a tiempo parcial mientras que el resto del tiempo hacía crecer su pequeño restaurante de comida mediterránea. Esto ilustra cómo las restrictivas leyes de licencias desperdician talento valioso. También muestra cómo muchos que emigran a EE.UU. desde otros países son ambiciosos y trabajadores. 

Mencioné a Jamil en un artículo en el Detroit News que explicaba cómo otros países desarrollados, incluyendo a Canadá, Australia y muchos en la Unión Europea, facilitan que los médicos extranjeros provean atención médica a sus residentes. Argumenté que “los estados deberían remover las barreras regulatorias que obstruyen a los doctores dispuestos y capacitados provenientes de otros estados y países que quieren ayudar a sus pacientes”.

A principios de este mes moderé un foro de política pública en Internet acerca del tema en el que participaron Paul J. Larkin de Heritage Foundation, Alex Nowrasteh del Instituto Cato, y el doctor Maqbool Halepota, un oncólogo que ejerce en Scottsdale y proviene de Paquistán. Este foro estuvo acompañado de un breve documental visual acerca del mismo tema, el cual había sido producido por el personal de prensa de Cato. 

La pandemia del COVID-19 continúa aportando lecciones para quienes diseñan las políticas públicas acerca de cómo los obstáculos regulatorios impiden una respuesta rápida y ágil a los retos de la salud pública. Las leyes de licencias médicas en general —y cómo estas bloquean a los pacientes de los médicos extranjeros que están dispuestos y capacitados para ayudarlos— están siendo finalmente reconsideradas. Esperemos que la llegada de esta nueva serie televisiva a NBC sea una señal de que hay una mayor concientización pública acerca del problema con las licencias.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (EE.UU.) el 28 de agosto de 2020.