La educación privada mejora la educación

Ian Vásquez dice que "En el Perú no existen cupones escolares, pero sí existe un creciente sector privado en la educación para los pobres. Hace falta hacer una investigación independiente de su desempeño, dado que al ser muchas de esas escuelas informales, se mantienen alejadas del Estado y hacen poco fiables las encuestas oficiales".

Por Ian Vásquez

Hace unas semanas en estas páginas, Hugo Ñopo, del Banco Interamericano de Desarrollo, presentó teorías acerca del papel del mercado en la educación. Así concluyó: “Pensar que los sistemas educativos van a mejorar con mayor participación privada es fe ciega”.

Le respondí en una columna que la evidencia, basada en estudios académicos, muestra que la enseñanza y el rendimiento de los estudiantes son mejores en las escuelas privadas para los pobres que en las escuelas estatales, y por lo tanto, hay que darles la opción a los padres de escoger entre las dos alternativas. Posteriormente, Ñopo respondió que la evidencia que presenté era parcial (no dijo por qué) y se enfocó en la experiencia de los países que otorgan cupones escolares para subsidiar la demanda por la educación. Señaló que Chile y Suecia, los países que más extensamente han adoptado ese sistema, están debatiendo o reduciendo el rol del sector privado en las escuelas.

Ñopo se apoya en un estudio global de la Agencia Nacional de Investigación Económica que afirma que a veces los cupones tienen un impacto “sustancialmente positivo”, pero que muchas investigaciones no encuentran un efecto significativo en los estudiantes que usan cupones. Lo que no menciona Ñopo es que el mismo estudio encuentra que “la competencia impulsada por los cupones conlleva a un mejoramiento de las escuelas públicas”. La evidencia muestra que los cupones escolares están mejorando en algo la educación. Por eso, los autores dicen que hay que seguir experimentando con estos programas y que esquemas bien diseñados de cupones escolares pueden tener impactos positivos significativos.

Esa conclusión es consistente con un estudio nuevo sobre Suecia por Anders Bohlmark y Mikael Lindahl, el cual encuentra que a más escuelas privadas que reciben cupones, mejor es el desempeño académico en las escuelas públicas y privadas. También es consistente con estudios sobre Chile, país que según pruebas internacionales tiene el sistema educativo más avanzado en la región y es de los que más mejora dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y América Latina. Según un estudio publicado por la Cepal, cuando se toman en cuenta las condiciones socioeconómicas de los estudiantes, la brecha en calidad entre las escuelas privadas y públicas se reduce, pero aun así sigue favoreciendo a las escuelas privadas de manera “significante” y “relevante”.

Ñopo se preocupa por la desigualdad y la estratificación dentro del sistema chileno que critica. Pero en el 2008, Chile empezó a otorgar una subvención escolar preferencial (por encima del cupón escolar) a las familias del 40% más pobre del país. Un estudio reciente de Christopher Neilson de la Universidad de Yale encontró que esa reforma ha mejorado el desempeño de dichos alumnos de manera sustancial y ha mejorado las escuelas en los barrios pobres. Así, la brecha académica entre los estudiantes pobres y los demás se ha reducido en un tercio. (El que la presidenta Bachelet esté reconcentrando la educación en manos del Estado es un factor en el desplome de su popularidad).

En el Perú no existen cupones escolares, pero sí existe un creciente sector privado en la educación para los pobres. Hace falta hacer una investigación independiente de su desempeño, dado que al ser muchas de esas escuelas informales, se mantienen alejadas del Estado y hacen poco fiables las encuestas oficiales. Mientras tanto, no hay por qué pensar que el Perú es diferente que el resto del mundo, donde los estudios independientes han encontrado un desempeño superior de las escuelas privadas para los pobres. En vez de dificultar su existencia a través de regulaciones burocráticas absurdas, debemos facilitar su funcionamiento.

Este artículo fue publicado originalmente en El Comercio (Perú) el 24 de octubre de 2015.