El año 2019 será mejor (que 2020)

Alejandro Tagliavini indica que el PBI argentino cayó 4,2% interanual en el segundo trimestre y que no hay razón para creer que cambie la tendencia.

Por Alejandro A. Tagliavini

El PBI cayó 4,2% interanual en el segundo trimestre —en septiembre, el índice de producción Industrial de Fiel bajó 8,7%— y no hay razón —sólo endebles argumentos mercantilistas, como que crecerían las exportaciones— para que cambie la tendencia. Por el contrario, cada vez más el Estado parasitario succiona —vía impuestos, inflación y deuda/tasas altas— al raquítico mercado. 

Peor. Según Steven Rosenstone, científico político de la Universidad de Michigan, el 91% de las veces gana una elección quien va por la reelección debido a que maneja un enorme aparato propagandístico. Así, Mauricio Macri sería reelecto lo que profundizará la decadencia visto que, más allá de su discurso, su "ideología" desde que llegó a Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es que el Estado es la locomotora que necesita recursos para moverse y que, como la economía cae, cada vez le escasean más con lo que sólo queda aumentar la presión fiscal, en una bola de nieve destructiva.

El argumento de las exportaciones es endeble, de hecho, por la fuerte caída de la producción y un dólar artificialmente aplastado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), las exportaciones caen. En septiembre, devaluación del peso cercana al 50% en lo que va del año, los envíos al exterior bajaron 4,8% interanual en monto y 11,2% en cantidades, y las importaciones cayeron 21,2%. 

Si Jair Bolsonaro realiza solo parte de las desregulaciones y privatizaciones prometidas, Brasil crecerá fuerte, pero no cambiará la tendencia negativa en la producción/exportación argentina y menos aún en la caída del PBI ya que, en el mejor de los casos, ese aumento no significaría ni 1% del PBI.

La presión fiscal aumenta, y destruye. Durante los primeros 9 meses del año los recursos tributarios —la base de los recursos estatales— crecieron 23%, o sea que bajaron en términos reales ya que la inflación fue de 32,2%, mostrando que a más presión fiscal más disminuye la recaudación por caída de la actividad. 

Y la reducción del gasto primario, del 24%, se debe a que la inflación produjo una reducción del haber previsional del 15% real interanual, en septiembre, lo mismo que los aumentos salariales, con lo que el gasto en remuneraciones de la Administración Pública cayó 18% interanual. Así, la reducción del gasto irá directamente a una reducción del consumo. 

La baja del déficit fiscal primario, para los primeros 9 meses del año, del 47%, representa el 1% del PBI, lo que queda neutralizado ya que lo que importa es su relación con el PBI que viene cayendo. Por el contrario, el gasto en intereses viene creciendo y si se cumple la proyección de Hacienda, en 2019 sería en dólares 9% más que en 2017.

Y el Gobierno dice que la presión fiscal crecerá. El Presupuesto 2019 prevé que la recaudación impositiva y de la seguridad social suba 38,9%, superando a la inflación que estima en 23%. Y como difícilmente puedan llegar al déficit cero prometido, ya que los recursos caerán más de lo que creen, la "solución" será una mayor presión fiscal.

En fin, dicen los gurúes que la Bolsa adelanta seis meses lo que ocurre en la economía. En cualquier caso, su comportamiento muestra el "humor". En lo que va del año, los ADR argentinos son los que más cayeron detrás de Turquía. Los fondos de inversión —ETF: el Global X MSCI Argentina y el iShares MSCI Argentina— en dólares perdieron más de 25% y el Merval alrededor de 45%. 

Aunque ayer subieron circunstancialmente por la aprobación del Presupuesto y el mejor clima externo ya que, a pesar de la guerra comercial entre China y EU,UU., Wall Street se recuperó luego de varias bajas y en Europa se despejó el miedo a Italia donde, desde que se conoció el Presupuesto 2019 que aumenta el déficit al 2,4% del PBI, subió fuerte la rentabilidad de la deuda provocando temor por el contagio a la eurozona y más allá.

Desde junio, la rentabilidad de la renta fija de las economías desarrolladas aumentó. Los bonos a 10 años alemán y español subieron un 0,15% y 0,34%, respectivamente, mientras que el bono suizo pasó de valores ligeramente negativos hacia positivos. El bono a 10 años del Tesoro estadounidense repuntó un 0,3%.

Y el bono italiano a 10 años subió casi 0,7% desde que el 28 de septiembre el Gobierno propusiera el Presupuesto. Pero el porcentaje destinado al pago de intereses respecto al total de su recaudación tributaria está próximo a mínimos históricos. De modo que, no sólo que no hay riesgo global, sino que es oportunidad de compra. 

Para terminar, un dato interesante. El Libro Beige de la Fed publicado el miércoles muestra que los salarios crecen a un ritmo "de modesto a moderado", en un mercado laboral cada vez más estrecho que obliga a las compañías a aumentar los beneficios para no perder mano de obra. Demostrando que los salarios suben realmente sólo cuando las economías crecen y las empresas compiten libremente por captar empleados.

Este artículo fue publicado originalmente en Ámbito (Argentina) el 26 de octubre de 2018.