EE.UU. debe mantenerse fuera de Uganda

Maria Andersen plantea "¿Podemos asumir el riesgo de perder más vidas estadounidenses y arriesgar aún más la reputación de EE.UU. en otra cacería humana en otro continente inhóspito?"

Por Maria Andersen

Maria Andersen es asistente de investigación en el Centro para la Libertad y Prosperidad Global del Cato Institute.

En su video de treinta minutos "Kony 2012", el cineasta y activista Jason Russel insta al Congreso de EE.UU. a involucrarse activamente en la captura de Joseph Kony, el fundador y líder del Ejército de la Resistencia del Señor (ERS). Los videos de Russel sobre niños aterrorizados en Uganda tocaron el corazón de más de 100 millones de espectadores, e iniciaron un movimiento en Internet que se mantuvo por varios días que le exigía al Congreso estadounidense tomar acciones en Uganda. Antes de que nos subamos al tren de Kony 2012, se deben aclarar ciertos hechos. Lo visto en el material acumulado por Russell hace cinco años no es indicador de los que sucede en Uganda hoy en día.

El costo de intervenir en Uganda sería mucho mayor a sus beneficios. La intervención militar no es ni fácil ni barata. El video de Russell sugiere erróneamente que Kony se encuentra dentro de las fronteras de Uganda, cuando en realidad él dejó Uganda hace ya seis años y, desde las negociaciones de paz de 2006, los soldados del Ejército de la Resistencia del Señor se han dispersado entre Sudán del Sur, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo. Para poder ubicar a Kony, EE.UU. tendría que intervenir en cuatro países y embarcarse en una costosa cacería a lo largo de cientos de kilómetros de terreno boscoso. Sería un déjà vu de la búsqueda de Osama bin Laden en Afganistán, pero sin que estén de por medio intereses de seguridad vitales de EE.UU.

Es crucial comprender la naturaleza del monstruo contra el que se enfrentaría EE.UU.. El ERS es pequeño, con si acaso 200 soldados activos —muy lejano de la cifra de Russell de 30.000 personas, que representa el número total de abducciones desde la década de los ochenta. El ejército de Kony se conforma en su mayoría de los niños que realmente vieron a Kony como un líder espiritual. Los niños son víctimas, pero también son combatientes cuya lealtad se mantiene con su "Señor". Para salvar a estos niños, las tropas estadounidenses tendrían que luchar contra ellos. Como señala el profesor de Yale, Chris Blattman, "capturar a Kony probablemente implica atravesar una montaña de niños armados".

Russell describe la intervención militar como meramente humanitaria, lo que, por su misma naturaleza, resulta paradójico. Obama justificó enviar tropas a Uganda en octubre pasado en nombre de "los intereses de seguridad nacional y política exterior de EE.UU.". El cuestionable raciocinio de Obama —dado que ni Uganda ni el ERS representan una amenaza a la seguridad de EE.UU. — no elimina el hecho que otra intervención sería probablemente militar y bélica. Incluso Amnistía Internacional está recomendándole a EE.UU. no intervenir en Uganda, por respeto a los derechos humanos. Sin importar lo benignas que sean las intenciones iniciales, una intervención pacífica podría fácilmente salirse de control si las tropas estadounidenses se encontrasen con una oposición armada, como sucedió en Afganistán e Irak. Las operaciones “Puño de Acero” y “Relámpago”, esfuerzos militares recientes para acabar con el ERS, recibieron un gran apoyo de EE.UU. Durante la operación “Relámpago” se perdieron casi 1.000 vidas. Una intervención militar podría resultar en una pérdida aún mayor de vidas, tanto estadounidenses como africanas, con cifras mucho mayores a la tasa actual de muertes causada por el ERS.

Es importante señalar que EE.UU. también arriesgaría dañar sus relaciones con los países del África Central. El área en cuestión tiene una complicada historia de conflictos étnicos y sublevaciones civiles. En años recientes han crecido las células de los grupos terroristas de al-Shabaab, lo que convierte a la región en un lugar menos que ideal para intentar exportar la democracia. Los expertos especulan que la idea de Obama de intervenir fue fundamentada como una retribución estadounidense a Uganda por su apoyo a Somalia, un país sin Estado que lucha contra EE.UU. en la guerra contra el terrorismo. Kony 2012 presenta al despliegue de octubre como un cambio de opinión reciente del Congreso; en realidad, EE.UU. ha conducido operaciones militares en Uganda anteriormente,y soldados estadounidenses ya se encontraban allí para recibir a las nuevas tropas en octubre. El comando de EE.UU. en África ha desplegado tropas en Uganda y, hasta 2008, AFRICOM estaba involucrado en un esfuerzo activo para acabar con el ERS. Hace cinco años, la tribu Acholi clamaba por que se le otorgase amnistía a Kony y a sus combatientes del ERS. El profesor de la Universidad de Texas Alan Kuperman señala que Kony estaba dispuesto a aceptar esta amnistía, pero la Corte Criminal Internacional, la misma que Russell retrata como la salvadora en el video Kony 2012, detuvo el esfuerzo.

El video de Kony 2012 sugiere que Uganda necesita ser rescatada y que EE.UU. debería ser su salvador. Aún interviniendo, EE.UU. podría inflingir daños mayores al pueblo ugandés. De hecho, la gente de Uganda siente que el Ejército ugandés (el mismo que colabora con las tropas estadounidenses) representa una mayor amenaza a su seguridad que el ERS. Cuando se les pregunta, los ugandeses consideran que la tierra y las recientes protestas de "Caminar para trabajar" son asuntos más importantes que el ERS. Los habitantes del norte de Uganda están viviendo el período de paz más duradero desde el comienzo de la guerra civil. Una intervención podría devolver la violencia a la región. El Congreso estadounidense ya está gastando $986.100 millones en presupuesto militar, y el déficit federal sigue creciendo. ¿Podemos asumir el riesgo de perder más vidas estadounidenses y arriesgar aún más la reputación de EE.UU. en otra cacería humana en otro continente inhóspito?

Este artículo fue publicado originalmente en Daily Caller (EE.UU.) el 14 de marzo de 2012