Ecuador: Promesas de cambio a precio de libertad

Johana Vera dice que "Parecería que la pérdida de libertades es un precio mínimo para aquellos ciudadanos cansados del modelo estatista mercantilista vigente...De ahí que ven como una alternativa viable la promesa de revolución y cambio de este nuevo mesías".

Por Johana Vera

El próximo 28 de Septiembre, Ecuador someterá a referéndum el proyecto de constitución promovido por Rafael Correa. Dicha propuesta ha generado infinidad de debates sobre los diversos aspectos sociales, políticos y económicos que involucra. Según las últimas encuestas,1 la millonaria campaña publicitaria del gobierno, prometiendo el acceso a todo tipo de derechos “gratuitos”, subsidios, préstamos, bonos, y demás dádivas, ha logrado convencer a buena parte de los ecuatorianos, que un simple “SI” logrará dejar atrás el pasado y comenzará una nueva etapa para un país donde la mitad de la población se encuentra bajo la línea de pobreza.2 Las promesas presidenciales han resultado tan seductoras que los ecuatorianos parecen estar dispuestos a sacrificar sus libertades por darle el gusto al presidente; sin embargo, ha pasado más de un año desde que se le encargó a Correa el liderazgo del Palacio de Carondelet y los resultados obtenidos hasta el momento son más que preocupantes.

Desde el punto de vista económico, Ecuador se encuentra entre los países con menor crecimiento3 de América Latina, enfrentando una inflación4 anual del 10%, y un pesado gasto público5 que embarga el 40% de todo lo producido en el país. Por el lado estratégico del tema, Rafael Correa ha sabido promover el odio entre clases, el resentimiento hacia aquellos que generan puestos de trabajo y prosperidad, e insultado a quienes se atreven a contradecir su “majestad presidencial”. En caso de aprobarse su proyecto de constitución, restringirá las oportunidades de escoger libremente nuestros objetivos en aspectos tan importantes como la seguridad social, educación, salud, etc., sometiéndonos a un sistema de planificación totalitaria.

Analizando el proyecto puede verse que la concentración de poder en manos del presidente es una grave amenaza a las libertades individuales; ya que contrario a las promesas por las que los ecuatorianos convocamos a una Asamblea Nacional para que dicte una nueva constitución, dicho proyecto conduce al acaparamiento de las instituciones por parte del buró político de turno y a una mera ampliación de la intervención estatal en la vida diaria de los ecuatorianos. Dicha propuesta resulta contraria a lo que han hecho los países que han logrado mejorar el nivel de vida de sus habitantes, fortaleciendo el Estado de Derecho y la institucionalidad, y por sobre todas las cosas, incentivado la creación de riqueza y el emprendimiento individual.

Parecería que la pérdida de libertades es un precio mínimo para aquellos ciudadanos cansados del modelo estatista mercantilista vigente, donde los gremios y grupos de presión han buscado su propio beneficio, donde gran parte de la elite empresarial ha sido favorecida por los gobiernos de turno y donde las instituciones y leyes han sido manipuladas por el poder político. De ahí que ven como una alternativa viable la promesa de revolución y cambio de este nuevo mesías que cual encantador de serpientes, y haciendo uso de su retórica populista, hipnotiza y desea convencernos a toda costa de que si confiamos en su proyecto mejores días estarán por venir.

No hacen falta habilidades especiales para predecir el futuro, solo basta asomarse a la ventana del mundo para darnos cuenta que el proyecto oficialista nos terminará conduciendo al colapso económico y social. ¿Será que debemos llegar al abismo para entender que no es necesario otro caudillo en Carondelet para que nos guíe y nos imponga cómo debemos vivir? ¿Será necesario sacrificar nuestras libertades a manos de la burocracia estatal para que comencemos a valorarlas? o ¿Será que es mayor el miedo a construir y asumir la responsabilidad por nuestro futuro? Si aprobáramos este proyecto en el próximo referéndum, consagraríamos una vez más aquella frase de Cayo Salustio quien en la época del imperio romano solía decir: "Son pocos los que prefieren la libertad, la mayoría sólo quiere un amo justo".6

Referencias:

1. Encuesta Nacional. Ciudadania Informada. Sep 8 de 2008. Disponible en:
http://www.ciudadaniainformada.com/politica/politica-despliegue-noticias/ir_a/elecciones/article//el-si-gana-campo-a-nivel-nacional-segun-dos-encuestadoras.html.

2. Porcentaje de Personas viviendo bajo la línea de Pobreza. Human Development Report 2007-2008. Disponible en: http://hdrstats.undp.org/countries/data_sheets/cty_ds_ECU.html.

3. Proyección 2008. CEPAL. “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2007-2008”: www.cepal.org.

4. Estadisticas del Banco Central del Ecuador. Agosto 2008: http://www.bce.fin.ec/resumen_ticker.php?ticker_value=inflacion.

5. Boletín 61. Observatorio de la Politica Fiscal. Agosto 2008: www.observatoriofiscal.org

6. Fundación Libertad de Panamá. Citas Libertarias: http://www.fundacionlibertad.org.pa/html/index.php?id=15.