Ecuador: Colectivismo exacerbado

Gabriela Calderón de Burgos comenta la propuesta de reforma educativa a la escuela básica y a la secundaria en Ecuador.

Por Gabriela Calderón de Burgos

Santiago, Chile— Confieso que sufro de ese “individualismo exacerbado” al que el Ministerio de Educación tanto teme”.1  Por eso cuestiono la propuesta del “Nuevo Bachillerato Ecuatoriano”, elaborada por el Ministerio antes mencionado. Considero que adolece de un “colectivismo exacerbado”.

En un mundo de individuos únicos, cada uno con su proyecto de vida particular, la “excesiva dispersión” de los bachilleratos no debería resultar problemática.2 . ¿Qué tiene de malo la diversidad de alternativas para un bachiller, cada una con sus propios objetivos, contenidos y metodologías de enseñanza? El Ministerio, sin embargo, dice que eso es negativo. Los tecnócratas saben escoger mejor que nosotros lo que nos conviene; hay que homogeneizar la receta de “bien común”.

La propuesta busca nada menos que eliminar “la sociedad del consumo”. Para ellos una sociedad individualista y capitalista es totalitaria. Suponemos que creerán que una sociedad colectivista y socialista es libre. Sin datos empíricos, ni análisis comparativos. No se complican. Simplemente lo tienen claro: el capitalismo, el sistema de transacciones voluntarias entre individuos, es inherentemente totalitario.3 Nada importa que las naciones donde los ciudadanos son más libres (y ricos) se empeñen en atraer el capital, en fomentar la libre empresa y la iniciativa privada. No, ellos saben que eso no es así, y no hay más que agregar.

Tenemos muchos ejemplos de modelos educativos de exacerbado individualismo. En Suecia, por ejemplo, los padres eligen si sus hijos estudian en instituciones públicas o en privadas, y el Estado asigna recursos según su elección. En Chile sucede algo muy similar: una sana competencia entre instituciones estatales y privadas. Así también se fortalece el vínculo entre padres y los administradores de las escuelas. Constituyen ambos grandes ejemplos para Ecuador, donde los estudiantes de bajos ingresos “le pertenecen” a las escuelas públicas —es decir, al partido que reina ese universo desde hace décadas.4

En Ecuador, el 70% de las instituciones de pre-primaria, primaria y secundaria son públicas.5 Si algo ha fracasado es el Estado, quien desde hace mucho es el principal educador del país. No obstante, este gobierno se empeña en darle más poder sobre la educación, antes de seguir ejemplos exitosos.

La reforma chilena de bonos escolares se realizó en los ochenta; desde entonces, la cobertura escolar pasó de 95 al 99% y la secundaria del 65% a 92,4% en 2006.6 La competencia también ha sido un factor importante. Gracias a ello Chile tiene la mejor calidad educativa de América Latina, según la encuesta PISA que realizó la OCDE.7

Pero en eso el Ministerio ha sido categórico. Quieren “buscar un estilo de vida sencillo y solidario en que se cubran las necesidades” y que “no se tenga como modelo lograr aquello que tienen las potencias más ricas”. Está claro que los autores apuntan a la mediocridad.8

Los ecuatorianos nos merecemos una reforma educativa con objetivos más ambiciosos, un plan que busque fomentar la inquietud y el sano inconformismo en todas sus variantes. Ecuador puede llegar a ser una nación muy próspera, si educamos a nuestros jóvenes para vivir en libertad, para huirle a la mediocridad. Nada de esto será posible mediante imposición de elecciones que sólo corresponden a los padres, y no a un puñado de tecnócratas.

Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 15 de diciembre de 2010.

Referencias:

1. “Nuevo Bachillerato Ecuatoriano”. Ministerio de Educación de Ecuador. Octubre de 2010.

2. Ibid., “Nuevo Bachillerato Ecuatoriano”.

3. Ibid., “Nuevo Bachillerato Ecuatoriano”.

4. Calderón de Burgos, Gabriela. “Suecia y la libertad para elegir”. El Universo. 20 de mayo de 2008.

5. Clavijo Acosta, Julio. Cápsula de Entorno Económico No. 176. Fundación Ecuador Libre. Disponible en: http://www.ecuadorlibre.org/

6. Ibid., Clavijo Acosta.

7. Rankings de 2009. OECD Programme for International Student Assessment.

8. Ibid., “Nuevo Bachillerato Ecuatoriano”.