Descentralización no es división

Por Otto Guevara Guth

El referéndum del 4 de mayo en la provincia boliviana de Santa Cruz, al que continuarán otros en las demás provincias del país, es un hecho de la mayor importancia. Busca descentralizar el poder en Bolivia, haciéndolo accesible y útil a los ciudadanos, en un país con una larga tradición de centralismo y abuso.

Precisamente ese carácter, descentralizar democráticamente el poder en Bolivia, es lo que repulsa el gobierno del presidente Evo Morales, que se ha movilizado con todos los recursos a su alcance en contra de la propuesta y de quienes la promueven. Si el Gobierno boliviano atendiese realmente las necesidades sociales de su pueblo, no habría generado una atmósfera de persecución, censura y violencia en contra de una simple consulta.

Autoritarismo. Como buen discípulo de Hugo Chávez, el presidente Morales aspira a la centralización total del poder en su persona para respaldar sus proyectos dictatoriales. Esto ha quedado de manifiesto en su violación al Congreso boliviano y el dictado de una Constitución solo para beneficio de sí mismo y de su sector afín. Al respecto, debe quedar claro a la opinión pública internacional que el movimiento autonomista boliviano no habría existido sin el empeño autoritario de Evo Morales por proclamar una Constitución ilegal, aprobada en solitario.

En aquellos países con una sólida tradición de federalismo, o como España, la autonomía no ha significado menoscabo de la cohesión nacional, sino la profundización de la vida democrática. Por eso nuestro apoyo: porque este proceso busca la descentralización administrativa y gestión propia en la tributación y otros aspectos característicos de la autonomía regional, semejante a la que ha sido aplicada con éxito en varios países europeos.

Referéndum legítimo. Debe quedar claro que el proceso autonomista en Bolivia parte de la existencia de un Estado indivisible cuya soberanía no está en discusión. Por tanto, el discurso que le acusa de “separatista” es solo una forma más de retórica que busca enfrentar al pueblo boliviano.

Hoy, la violencia y las armas están del lado de Evo Morales. Los ciudadanos y autoridades de las regiones bolivianas que buscan decidir sobre su posible autonomía, solo tienen el resguardo de la ley y la aspiración de que se les respeten sus derechos civiles.

Por todo ello, las instituciones integrantes de la Red Liberal de América Latina (Relial) hacemos un llamado a las naciones latinoamericanas y a los organismos de representación regional para que vigilen, acompañen y respeten la voluntad del pueblo de Santa Cruz, expresada en las urnas el pasado domingo, en un referéndum legítimo que, por su inspiración democrática, constituye un ejercicio positivo de manifestación de la voluntad popular, apto para ser defendido y promovido en toda la región.