Argentina: Cuando enseñar se vuelve delito

Franco Mirolo cuenta que "El circo montado para acallar la voz disidente de esta mujer es una muestra más de la intolerancia del kirchnerismo y de hasta donde estaban dispuestos a llegar para 'eliminar' pensamientos que no le sean funcionales".

Por Franco Mirolo

Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo”. Con esta frase, tres siglos atrás, el filósofo francés Voltaire definía la forma de actuar del kirchnerismo contra una docente riojana —y contra todo aquel que intente pensar distinto— por alejarse de la ‘verdad’ instalada forzosamente, violando el derecho básico constitucional de libertad de pensamiento y opinión.

Fernanda Megias, maestra de una escuela de La Rioja, preparó una clase alusiva al ataque que Montoneros perpetrara el 5 de octubre de 1975 contra el Regimiento de Infantería de Monta 19, orientada a conmemorar a los jóvenes que realizaban el servicio militar y fueron ferozmente atacados por esta organización terrorista que asaltó el cuartel en busca de armamento.

Padres del colegio y organizaciones de "Derechos Humanos" se hicieron eco del tema y la acusaron de "apología de delito y terrorismo de estado", cursando una denuncia en el Ministerio de Educación de la provincia que culminó con la suspensión por 30 días de Megias, siendo luego renovado por igual período sin una resolución sustancial.

Solamente recibió apoyo público del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas y de familiares de víctimas del terrorismo, incluidos de los conscriptos asesinados.

El kirchnerismo local riojano, representado por el Ministerio de Educación y la Secretaría de Derechos Humanos, parece ignorar —a propósito— la historia y la tipificación de la "apología del delito" e intentan victimizar a la guerrilla subversiva que copó el regimiento militar en pleno gobierno constitucional.

En concreto, de lo que se trata es de borrar con el puño los sucesos acaecidos ese día y eludir el hecho de que siete pelotones compuestos por aproximadamente 50 montoneros intentaron tomar por la fuerza el regimiento de infantería para robar armamento, lo que terminó con un saldo de 30 heridos, 12 soldados y 15 montoneros muertos, 50 fusiles FAL y 2 aviones secuestrados por la organización  terrorista.

El artículo 213 del Código Penal establece que “será reprimido con prisión de un mes a un año, el que hiciere públicamente y por cualquier medio la apología de un delito o de un condenado por delito”. Surge del texto de la norma que Megias no incurrió en este delito, ya que ella no hizo apología de ningún crimen ni de ningún condenado. Solamente buscó generar consciencia y conmemorar a los soldados brutalmente asesinados por el grupo marxista y la espectacular operación desplegada para llevar a cabo el asalto.

Por el contrario, quienes están reivindicando un delito son quienes la persiguen. En efecto, la organización "Montoneros" era una asociación ilícita, tipificada en el artículo 210 bis del Código Penal, y el ataque al regimiento militar fue un atentado contra el orden constitucional y democrático. Por lo tanto, rechazar el accionar de los conscriptos y destacar el de montoneros —así como otorgar una jugosa indemnización de 150.000 dólares a sus familiares— es hacer apología a un delito y no lo contrario.

El circo montado para acallar la voz disidente de esta mujer es una muestra más de la intolerancia del kirchnerismo y de hasta donde estaban dispuestos a llegar para ‘eliminar’ pensamientos que no le sean funcionales, dejando en claro que sus raíces son la izquierda reaccionaria y actuando como una verdadera policía del pensamiento.

Con el cambio de gobierno, se renovaron las esperanzas de Megias, quien ya se puso en contacto con el ministro de educación Esteban Bullrich para solicitar que interceda en su causa, sin embargo todavía no recibió una respuesta.