Carlos Alberto Montaner dice que "Cuando Keynes, en los años treinta del siglo pasado, tras la crisis planetaria de 1929, desatada en EE.UU., comenzó a formular sus teorías, parecía una propuesta razonable. El tiempo y la experiencia no han confirmado sus pronósticos. No es buena para las naciones respetuosas de la ley. Es terrible para las otras".