31 de diciembre de 1969

El Salvador

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El Salvador: El suicida al volante

Manuel Hinds dice que "La inflación no ha reventado y el desorden macroeconómico no ha desbordado la poca capacidad del gobierno sólo porque el país está dolarizado y las locuras que se están haciendo en el campo fiscal no han sido trasladadas al campo monetario".

El Salvador: La inversión y el crecimiento

Manuel Hinds considera que el gobierno de Mauricio Funes "demuestra que le tiene un resentimiento enorme al sector privado, manifiesto en los pleitos sin sentido que busca continuamente con las asociaciones gremiales del sector".

El Salvador: El sentido común y la dolarización

Manuel Hinds cuenta que cuando se dolarizó El Salvador "Las tasas de interés cayeron de 20 por ciento a seis por ciento y los plazos máximos de los préstamos pasaron de dos años a quince o veinte años, reduciendo drásticamente los gastos financieros de empresas y personas privadas y permitiendo que la clase media salvadoreña y gran parte de la baja pudieran comprar sus viviendas sin necesidad de subsidios".

El vicepresidente de El Salvador hace campaña en Nueva York

Mary Anastasia O'Grady comenta la visita a Nueva York del vicepresidente salvadoreño y ex comandante de la guerrilla respaldada por la Unión Soviética, Salvador Sánchez Cerén.

El rescate de la democracia salvadoreña

Mary Anastasia O'Grady dice que "El dinero de la MCC es fundamental para que el FMLN retenga la presidencia en la elección de 2014. También es la mejor herramienta a disposición de Washington para influir en el desenlace de lo que se ha convertido en una amplia lucha de los salvadoreños para salvar la joven democracia de una toma de control por parte de la militancia del FMLN".

Obama puede ayudar a rescatar la democracia salvadoreña

Mary Anastasia O'Grady considera que si el gobierno estadounidense elimina la ayuda externa que El Salvador espera recibir de la Coporación del Reto del Milenio, "Enviaría el mensaje de que un presidente estadounidense de centroizquierda —que es admirado por socialistas latinoamericanos— desaprueba el acaparamiento del poder incluso cuando sus simpatías ideológicas coinciden con las de los acaparadores".

La OEA, un óleo en la pared

Cristina López G. dice que "la Secretaría General de la OEA parece ya no trabajar para fortalecer la democracia en la región, sino para ciertos gobiernos de la misma, restando credibilidad y eficacia al organismo panamericanista".

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