Manuel Hinds dice que: "Las sospechas de compra de votos en la Asamblea, que han sido penosamente comunes en nuestro país, replantean el conflicto que existe entre dos mandatos constitucionales, uno que especifica que la representación del pueblo se ejercerá a través de los partidos políticos, y el otro que especifica que los representantes del pueblo responden únicamente ante el pueblo mismo, y por lo tanto son libres de votar de acuerdo a su consciencia".