Mary Anastasia O'Grady comenta que en Haití "la asistencia internacional —ya sea que se distribuya a través de gobiernos u ONGs— distorsiona tanto la política como el comercio, socavando la evolución de una economía de mercado. Los recursos gratuitos reducen la presión para que los políticos realicen las reformas necesarias para atraer capital. Cuando se regalan los alimentos y los servicios, los empresarios que podrían atender esos mercados son marginados".