31 de diciembre de 1969

Cristina López G.

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El Salvador: Engañados, pero felices

Cristina López G. dice que el Índice del Planeta Feliz publicado por la New Economics Foundation pretende disfrazar una agenda política con estadísticas que poco o nada dicen acerca de la felicidad de los individuos.

La carreta antes de los bueyes

Cristina López G. dice que "Es un hecho que el Estado de Bienestar está en crisis: los déficits han arrinconado a muchos gobiernos al borde del colapso fiscal, dejando al paso muchas promesas rotas basadas en populismo electorero y no en verdadera sostenibilidad".

El Salvador: ¿Y la austeridad?

Cristina López G. señala que "Para el 2012, la economía de El Salvador solo será un 1,5% más grande que en el 2011. Y sin embargo, el presupuesto del gobierno para el año 2013, por alguna razón que los políticos justificarán de maneras que resultarán merecedoras de premios a la creatividad, es más o menos un 7% más grande que el presupuesto del 2012".

EE.UU.: "Querido eterno líder"

Cristina López G. comenta la campaña electoral en EE.UU. y dice que "El problema en este caso no son las ideas de Obama sino más bien la poca atención que se le está dando en la actualidad a ideas de cualquier tipo por culpa de los enfermizos cultos a la personalidad".

Los Juegos Olímpicos: Una celebración del esfuerzo individual

Cristina López G. considera que "Cada 4 años, la humanidad se ve deleitada por la más grande celebración al esfuerzo individual en nombre de los deportes. Las últimas semanas hemos sido testigos de cómo diferentes atletas de más de 200 países".

La OEA, un óleo en la pared

Cristina López G. dice que "la Secretaría General de la OEA parece ya no trabajar para fortalecer la democracia en la región, sino para ciertos gobiernos de la misma, restando credibilidad y eficacia al organismo panamericanista".

Crónica de una crisis institucional salvadoreña con inspiración nicaragüense

Cristina López G. dice que "La Constitución salvadoreña en su artículo 183 declara a la Sala de lo Constitucional como el único tribunal competente para declarar inconstitucionalidades. Por lo tanto, sus resoluciones son irrecurribles" y una revisión de estas por un organismo internacional "afectaría la soberanía salvadoreña y carecería de validez".

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