Richard W. Rahn explica que "El dinero recaudado de los impuestos suele ser mucho mejor gastado cuando la gente puede ver como se gasta y quién lo gasta. Esto se logra más fácilmente a nivel local del Estado, donde puede haber una representación y rendición de cuentas más reales, en lugar de a nivel nacional y particularmente a nivel internacional, donde no hay una representación efectiva".