31 de diciembre de 1969

El papel del estado

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El negocio de cambiar el mundo

Gabriela Calderón de Burgos dice que "Que hoy sean políticamente rentables las propuestas que concentran más poder (y recursos) en el Estado no es culpa del 'pueblo sin educación', ni de 'la naturaleza de la política'. Si fuera cierto eso, la humanidad nunca hubiera avanzado hacia cada vez mayores grados de libertad individual".

Paraguay: Los impuestos electorales a la agricultura

Víctor Pavón dice que "Lo que interesa es la producción, la inmensa riqueza generada con sus efectos multiplicadores, por ejemplo, en el ingreso de divisas, y no cuánto nuevamente se va a extraer dinero de aquellos que se dedican a la agricultura".

España: El envejecimiento como una bendición

Pedro Schwartz afirma que "Aparte de la capitalización progresiva de las pensiones, que dejo para otro día, la única salida se encuentra en extender la vida laboral de los mayores".

Perú: Sobre el poder y las circulinas

Alfredo Bullard recuerda que el poder político es efímero y derivado y mientras que el otro tipo de poder, aquel derivado de las capacidades y esfuerzo de cada uno, "no depende de signos como las folclóricas fajas de los ministros o las circulinas en el techo".

Perú: El mundo al revés, el control de las fusiones

Guillermo Cabieses indica que "Quienes defienden el control de fusiones o la sanción de las mal llamadas prácticas predatorias confunden la naturaleza del proceso de mercado, creyendo que es estático, que una foto momentánea puede guiarlos a predecir el futuro".

El Salvador: La deuda pública

Manuel Hinds indica que "el peso de la deuda (el porcentaje de deuda a PIB) [de El Salvador] era peor en 1991 que lo que es ahora, y aun así la crisis se resolvió satisfactoriamente, en parte porque el gasto del gobierno se racionalizó y en parte muy importante porque la economía creció".

Bolivia: Institucionalidad y corrupción

Oscar Ortiz Antelo dice que "El escándalo de la red de extorsión montada por directores y abogados de los ministerios de la presidencia, de gobierno y de lucha contra la corrupción, según denuncias de autoridades, muestra que el problema de la corrupción de la justicia no se genera en la forma de elección de los altos magistrados de la nación, sino en la falta de independencia del sistema judicial y del Ministerio Público, o lo que es lo mismo, su politización por su sometimiento a las decisiones del Ejecutivo".

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