Robert Levy advierte que "las regulaciones deben ser diseñadas con mucho cuidado, no simplemente como una respuesta predecible a la tragedia de Newtown. Los asesinatos de múltiples víctimas —desgarradores y terroríficos— son solo una fracción del 1% de todos los asesinatos que se cometen en EE.UU. y tristemente sucederán incluso donde los controles estrictos de armas sean impuestos".