31 de diciembre de 1969

propiedad privada

Printer-friendly version

¿Para qué sirve una constitución?

Alberto Benegas Lynch dice que "Resulta chocante que llamados constitucionalistas aboguen por el antes aludido 'consitucionalismo social' lo cual demuele las barreras al abuso de poder y perjudican gravemente la economía. Parecería que en estos casos se oponen a las formas autoritarias pero suscriben el fondo".

Argentina: El gobierno perdió el monopolio del saqueo

Roberto Cachanosky asevera que "los saqueos a los supermercados son la continuidad del saqueo organizado por el gobierno. Lo que pasa es que antes el gobierno utilizaba el monopolio de la fuerza para saquear, y digamos que era una especie de saqueo organizado. Ahora el saqueo es desorganizado. Como el estado no puede responder a las demandas de saqueo de la gente, entonces la gente saquea por su cuenta".

La tragedia de los comunes

Alfredo Bullard dice que "El crecimiento del Sahara o la extinción de los elefantes son parte de un mismo fenómeno, bautizado por Garret Hardin como la tragedia de los comunes".

Perú: Sobre la propuesta de prohibir la venta de alcohol cerca de los centros educativos

Alfredo Bullard dice que la propuesta que se ha hecho en el congreso peruano de prohibir la venta de alcohol a doscientos metros de cualquier centro educativo además de prácticamente crear una ley seca permanente para grandes zonas podría derivar en la "expropiación regulatoria" de los dueños de negocios con permiso de vender licor.

El sistema de rapiña: Pobres los pobres

Alberto Benegas Lynch (h) asevera que "Hasta no hace mucho los traspasos de recursos que efectuaban los gobiernos a sus aliados empresarios al efecto de devolver favores a los financiadores de campañas electorales y demás canonjías se llevaban a cabo de modo más o menos encubierto, pero ahora se realizan con una desfachatez superlativa y sin el menor rubor a través de las cuantiosas transferencias antes mencionadas".

Ecuador: El dinero de otros

Gabriela Calderón de Burgos indica que "Los banqueros, al igual que los políticos, administran el dinero de otros. Los banqueros, a diferencia de los políticos, arriesgan su capital y —siempre y cuando el Estado lo permita— están sometidos a la disciplina del mercado".

Venezuela: La fiesta del Chivo

Alfredo Bullard considera que "Es un error común entender que democracia es producto del voto y gobierno de las mayorías. Una democracia sin derechos individuales (y en Venezuela no existen) es por definición una dictadura".

Syndicate content