La tierra y las personas | elcato.org
Individual Liberty, Limited Government, Free Markets and Peace - Guadajalara, Zapopá Jalisco, Méco    Libertad individual, gobierno limito, mercados libres y paz
 

Buscar 

Cambio de fuente

Cambia tamaño de las fuentes de la página




Temas de investigación

Enlaces de ElCato.org

Desde el Centro Prensa

El ejército colombiano rescata a Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes
( 2 de julio de 2008)

Yon Goicoechea Ganador del Premio Milton Friedman por la Libertad 2008
(24 de abril de 2008)

Sobre las elecciones en Paraguay
(21 de abril de 2008)

Crisis diplomática entre Colombia, Venezuela y Ecuador
( 3 de marzo de 2008)

Gira de ElCato.org por Centroamérica y Colombia
( 4 de febrero de 2008)
RSS

Desde LibreMente

Otra trampa china
   por Alberto Benegas Lynch

Premio Nóbel vs Premio Nóbel
   por Juan Carlos Hidalgo

A buena hora tenemos el poder….
   por Luis Figueroa

Ver todos


Destacados

LIBRO: Libertad Económica en el Mundo; Informe Anual 2007

Aquí puedes descargar el texto entero de este libro publicado a principios de año por ElCato.org, El Economista (España) y Fraser Institute (Canadá). En este libro podrás encontrar puntajes de libertad económica a nivel mundial así como también un estudio acerca de cómo se esparce la apertura económica.



El Comentario de El Cato

VIDEO: La oposición en Cuba habla

Aquí puede ver un conversatorio entre disidentes cubanos.

Ver otros audios y videos

iTunesRSS


Cato en la prensa

Gabriela Calderón en El Universo (Ecuador)

Juan Carlos Hidalgo en El Universal (México)

John Stossel en Libertad Digital (España)

Richard W. Rahn en Libertad Digital (España)

Alan Reynolds en Univisión (Estados Unidos), en AFP (Latinoamérica) y en La Gaceta de los Negocios (España)

 

Cato Institute
1000 Massachusetts Avenue,
N.W. Washington D.C.
20001-5403
Teléfono (202) 842-0200
Fax (202) 842-3490

29 de julio de 2005

La tierra y las personas

por Peter T. Bauer

Peter T. Bauer (1915-2002) fue profesor emérito de economía en la London School of Economics and Political Science y académico de la British Academy y del Gonville and Caius College, Cambridge. Este ensayo es un comentario crítico del programa de televisión de John Kenneth Galbraith titulado La Edad de la Incertidumbre, el cual salió al aire en 1977 en televisión pública. Este documento apareció en el libro From Subsistence to Exchange and Other Essays (Princeton, 2000). También puede leer este documento en formato PDF aquí.


Aceptar al Cato InstituteAñadir a favoritos Versión para Imprimir Versión para imprimir

Es popular la creencia de que la causa fundamental de la pobreza yace en la relación entre la tierra y las personas, es decir, en la escasez de la tierra o la explotación de los agricultores. Esto no es así. Por ejemplo, en medio de tierras abundantes y vastos recursos naturales, los aborígenes americanos antes de la llegada de Colón seguían siendo miserablemente pobres, sin animales domésticos y sin siquiera la rueda, cuando gran parte de Europa con mucho menos tierra ya era rica y había desarrollado una cultura muy densa. De igual forma, antes de la llegada de Cortés los aztecas eran muy pobres y practicaban sacrificios humanos a gran escala, lo cual no era bueno para la calidad de vida, especialmente para la de las víctimas.

Tampoco está carente de recursos naturales el Tercer Mundo actual. Gran parte de África y de Latinoamérica, y grandes partes de Asia están poco pobladas. Varios millones de personas extremadamente pobres tienen tierra arable en abundancia. Ni la falta de tierra ni la explotación pueden explicar las hambrunas en los países africanos poco poblados, tales como Etiopía y Tanzania. Aún en la India mucha tierra es oficialmente clasificada como no arable pero utilizable. El pequeño tamaño y la productividad baja de las haciendas a lo largo del Tercer Mundo reflejan la necesidad no de tierra sino de ambición, energía, y habilidad, lo cual también explica el bajo nivel de capital productivo.

Antes de mediados del siglo diecinueve, cuando muchos de ellos ya se habían enriquecido, los judíos y los disidentes de la fe establecida en sus países de Europa no tenían ni tierra ni derechos políticos. Además, a gran parte de los pobres y analfabetos inmigrantes chinos en Malasia antes de la guerra no se les permitía poseer tierra, pero ellos sin embargo no solo sobrepasaron de largo a los malasios privilegiados sino también a los inmigrantes indios—uno de los muchos ejemplos de diferencias de desempeño económico entre grupos.

La prosperidad a largo plazo le debe poco o nada a los recursos naturales—fíjense en el pasado de Holanda, gran parte de ella drenada por el mar ya para el siglo diecisiete; Venecia, un rico poder mundial construido encima de unas cuantas islas pequeñas de tierra lodosa; y ahora Alemania Occidental, Suiza, Japón, Singapur, Hong Kong, y Taiwán, para citar tan solo los casos más obvios de países prósperos con muy poca tierra y recursos naturales, pero evidentemente no carentes de recursos humanos.

Si la pobreza fuese auto-perpetuada inherentemente, como muchas veces se dice y como muchas veces es sugerido, un sinnúmero de personas no hubiesen salido de la pobreza a la riqueza alrededor del mundo, visiblemente en Estados Unidos y el Lejano Oriente.

Tampoco las diferencias de ingresos reflejan la explotación, sino las diferencias en el desempeño. Los ingresos y la riqueza usualmente son ganados o producidos, no extraídos de otras personas al privarlos de lo que tenían, o podrían haber tenido. La manera de entender las diferencias de ingresos es esta: algunas personas y sociedades han salido del envolvente mar de pobreza más rápido o en mayor grado que otros, pero el surgimiento tempranero de los primeros ayuda, en lugar de obstaculizar, el desempeño y los prospectos de los segundos.

El desempeño económico depende de factores personales, culturales y políticos, de las habilidades, actitudes, e incentivos de las personas, y de instituciones sociales y políticas. Donde estas son favorables, el capital será generado localmente o atraído del exterior, y si la tierra es escasa, la comida será obtenida mediante el cultivo intensivo o mediante la exportación de otros productos.

La pobreza y la prosperidad no son usualmente cuestiones de tierra. La pobreza o las riquezas y las satisfacciones personales y sociales dependen del hombre, su cultura, y de sus arreglos políticos. Entiendan eso, y entenderán la causa fundamental de la riqueza o de su ausencia.

Traducido por Gabriela Calderón para Cato Institute.