6 de julio de 2004

México no puede esperar más

Printer-friendly versionSend to friend

por Roberto Salinas León

Roberto Salinas León es presidente del Mexico Business Forum.

México ha vivido grandes transformaciones. Esta no es una tesis, es la realidad. El diálogo y la disputa, la pluralidad de voces, la participación activa, y hasta intensa, de la sociedad civil, todo esto y mucho más, son reflejo de transformaciones que han cambiado nuestro destino. Ante las transformaciones, enfrentamos tres desafíos capitales: el desafío de la estabilidad, el desafío de laheberto@metroscubicos.com inversión, y el desafío del crecimiento.

La estabilidad, y la disciplina fiscal, son logros radicales. El reto, en épocas pasadas, era eliminar el cáncer inflacionario, esos terribles ciclos de crisis que tanto lastimaron el deseo de bienestar. El nuevo reto consiste en consolidar un episodio prolongado de estabilidad, y para recuperar, por la vía del crecimiento, tres décadas perdidas en el poder adquisitivo.

Otro desafío consiste en mejorar el clima de inversión. El capital busca seguridad, reglas sencillas para nuestro mundo complicado. Sin un clima de confianza, no se podrá lograr la inversión para enfrentar el tercer, y principal, desafío de la economía: el alto crecimiento sostenido. Para prosperar, para invertir, se necesita la seguridad de que los derechos de propiedad estén bien definidos. Se requiere certidumbre de que "lo mió es mió". Esto hace la diferencia entre prosperidad y pobreza. Hay un gran espíritu empresarial entre nuestros pobres, que se encuentra desviado, al margen del marco legal, sin la protección que arroja la garantía de que "lo mió es mió" -no de otro, no del Estado, sino "mío".

En ausencia del derecho facilitador, se genera el fenómeno de lo que Hernando de Soto ha llamado capital muerto -ese residuo de activos potenciales que no se pueden transformar en capital, y que mantienen a las clases marginadas en el subdesarrollo permanente. El programa de dar vida formal a estos activos implica el desafío histórico de asegurar títulos claros de propiedad, a viviendas, a negocios, a predios, a millones de ciudadanos que hoy recurren a la informalidad como única opción para salir adelante. Este programa procura cambiar la oscura realidad de la economía subterránea en un entorno de mayor seguridad jurídica, donde nuestros ciudadanos logren reunir argumentos para ingresar al mercado de créditos, y puedan transportar sus títulos de propiedad dentro del sistema productivo.

Unos dirían que estamos hablando de deseos incumplidos. Hay grandes frustraciones. Pero hay que saber leer entre líneas. Las transformaciones generado cambios de mentalidad, incluso a nivel de cultura. En una sociedad cerrada, como la de apenas hace unos años, la competencia era impensable, la competitividad imposible, y el consumidor era solo un esclavo más al servicio de los que traficaban influencias para asegurar un mercado cautivo.

Una transformación capital ha sido el cambio político. Hoy, votar hace una diferencia en nuestro porvenir, incluso cuando en actos de protesta silenciosa el pueblo vota literalmente con los pies, a favor de una causa justa. Antes, esto era impensable; en la actualidad, es parte de lo que hace posible la disputa, la discusión, el intercambio de ideas.

Vivimos un momento similar a una pirámide invertida, que busca su nueva forma, su nuevo fundamento. Persisten grandes desafíos en esta turbulenta transición; y sin duda persisten nostalgias. Pero aquí nos encontramos, en esta coyuntura determinante, hablando en plata, intercambiando ideas en forma abierta, sin miedo, sobre lo que se ha logrado, sobre lo que falta por hacer, vaya, sobre la tesis que no podemos esperar más... sobre todo para cumplir el anhelo de vivir mejor.

 

Este es un texto del mensaje dado en la ceremonia de clausura, ante el Presidente Vicente Fox Quesada, en el marco de la décimo cuarta Mesa Redonda con el Gobierno de México, de Economist Conferences, celebrada los días 29 y 30 de junio de 2004, en México, DF.