La competencia en el mercado es continua; en cada caso de compra, un comprador es capaz de seleccionar vendedores alternativos y competitivos. La competencia política es intermitente; una decisión se debe mantener durante un periodo fijo, usualmente dos, cuatro o seis años. La competencia en el mercado permite que varios competidores sobrevivan simultáneamente; la captura por parte de un vendedor de una mayoría del mercado no le niega la habilidad a la minoría de elegir su vendedor preferido. En contraste, la competencia política tiene una característica de 'todo o nada'; la captura de una mayoría del mercado le concede el mercado entero a un solo vendedor.
Buchanan, James M.; Wagner, Richard E. Democracy in Deficit: The Political Legacy of Lord Keynes. Liberty Fund. 2000.