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Una extinción masiva de la lógica

By elcato_manager
Created 2004-01-26 00:44

por Patrick J. Michaels

Patrick Michaels [0] es Académico Titular de Estudios Ambientales para Cato Institute.

Mucho se ha dicho sobre el ensayo, publicado el 8 de enero en el diario Nature, por Chris Thomas y 18 coautores, en el que afirman que el calentamiento global causará una extinción masiva de la biodiversidad terrestre. Thomas dijo al Washington Post que "estamos hablando de 1.25 millones de especies. Es un número masivo."

Resulta que hay un masivo número de problemas evidentes en su estudio que claramente eludieron el proceso de evaluación académica. Esto se demuestra con la rapidez del proceso con que se aprobó del manuscrito, cuya aceptación definitiva se presentó apenas unas cinco semanas después de la entrega del original. Nadie puede realizar una revisión de 19 autores en ese tiempo, a menos que no haya muchas revisiones sugeridas, o, si las hubiera, que fueran ignoradas por el editor del diario en la prisa por publicar.

De hecho, debates reñidos sobre lo que debe o no ser publicado sobre calentamiento global son la regla más que la excepción, simplemente porque los ensayos que están siendo publicados-sobre muchos aspectos del tema-pueden ser despedazados después de una revisión superficial. Desgraciadamente, el debate debió haber comenzado dentro de Nature misma. En 1996, exactamente un día antes de la conferencia de las Naciones Unidas que le dio vida al Protocolo de Kyoto, Nature publicó un ensayo que pretendía agrupar temperaturas observadas con modelos computarizados de calentamiento desastroso. Se usaron datos climáticos inflados desde 1963 hasta 1987. Sin embargo, el verdadero registro se extendió (entonces) desde 1958 hasta 1995 y, cuando todos los datos fueron usados, los números perturbadores desaparecieron. Desde ese famoso incidente, la gente desconfía mucho de lo que publican las revistas científicas más importantes sobre calentamiento global. El ensayo de Thomas sobre extinción sólo le añade más combustible al fuego en un ya incandescente infierno.

El trabajo de Thomas y sus colaboradores es un ejercicio interesante de modelos en computador que muestra, de nuevo, que los resultados que salen de un computador son producto de los supuestos que se introducen. Los científicos examinaron la distribución de más de 1,000 especies vegetales y animales, calcularon su rango climático actual y luego usaron un modelo climático para determinar si la porción de tierra que ocuparán las especies en un futuro, se reducirá o expandirá. Si se producía una disminución factible, los investigadores suponían un riesgo de extinción.

Muy bien. Pero esto supone que el cambio climático es el único conductor de variaciones en la biodiversidad, lo que difícilmente es cierto. El efecto sobre un ecosistema, debido a la mutación de una bacteria previamente inofensiva, se considera una causa de extinción claramente no climática. La plétora de factores que influyen en los ecosistemas, además del clima, determinan la composición de la comunidad. De hecho, ubicar toda la responsabilidad de la extinción en el clima, también pone en duda todo el resultado.

Su escenario más bajo para calentamiento está atado a 0.8oC en los próximos 50 años, lo que produce una extinción de casi el 20 por ciento de las especies de la muestra.

También esto puede contrastarse con la realidad, porque las temperaturas de la superficie terrestre han aumentado en esa cantidad en los últimos 100 años. Pero no hay absolutamente NINGUNA evidencia sobre extinciones relacionadas con el clima. (Uno pensaría que los críticos de Nature se habrían dado cuenta de esto!)

Hay otros varios problemas graves:

Obviamente, hay mucho para criticar de este ensayo. Lo que es sorprendente es que algo con tantas inconsistencias y supuestos irreales haya salido ileso del proceso de evaluación de una publicación tan prestigioso como Nature. La politización de ensayos científicos sobre calentamiento global y la tendencia de las publicaciones científicas a apresurarse en el fallo tienen que acabar.


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