Académicos del Cato Institute comentan la reestatización del sistema de pensiones en Argentina
(21 de octubre de 2008)
Expertos del Cato Institute opinan sobre el fracaso en el Congreso del plan del salvataje
(30 de septiembre de 2008)
Chile, Costa Rica y El Salvador son los paÃses con más libertad económica de América Latina
(16 de septiembre de 2008)
El ejército colombiano rescata a Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes
( 2 de julio de 2008)
Yon Goicoechea Ganador del Premio Milton Friedman por la Libertad 2008
(24 de abril de 2008)
Empresarios mercantilistas
por Juan Carlos Hidalgo
Padres fundadores: In memoriam
por Alberto Benegas Lynch
¿Quién entiende a Lula?
por Juan Carlos Hidalgo
Evento: “El camino de la crisis a la recuperación” (Lima, Perú)
Simeon Djankov, Francisco Flores, Johan Norberg, Mauricio Rojas, entre otros, estarán discutiendo entre el 15 y 16 de diciembre las posibles reacciones frente a la actual crisis financiera.
AUDIO: “El pueblo argentino ha optado por el sistema de capitalización”
Aquí puede escuchar una entrevista a José Piñera de Radio Cadena 3 (Argentina, 29 de octubre de 2008) acerca de la reciente propuesta de reestatizar los fondos de jubilación en Argentina.
Libertad económica: El mejor camino para enfrentar la crisis
El domingo 9 de noviembre se cumplieron diecinueve años desde la caída del muro de Berlín. Aquí puedes leer el documento firmado por las instituciones que conforman la RELIAL (Red Liberal de América Latina) conmemorando el Día de la Libertad.
LIBRO: Libertad Económica en el Mundo; Informe Anual 2007
Aquí puedes descargar el texto entero de este libro publicado a principios de año por ElCato.org, El Economista (España) y Fraser Institute (Canadá). En este libro podrás encontrar puntajes de libertad económica a nivel mundial así como también un estudio acerca de cómo se esparce la apertura económica.
Christopher Preble en El Mercurio (Chile)
Cato Institute en El Comercio (Perú)
Andrew Coulson en El Nuevo Herald (Estados Unidos)
John Stossel en Libertad Digital (España)
Dan Griswold en El Siglo de Torreon (México)
Cato Institute
1000 Massachusetts Avenue,
N.W. Washington D.C.
20001-5403
Teléfono (202) 842-0200
Fax (202) 842-3490
14 de mayo de 2007
Panamá, economÃa sólida sin Banco Central
por David Saied Torrijos
David Saied Torrijos es Director de Políticas Públicas del Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá y está a cargo del Programa Nacional de Competitividad.
Ahora que el mundo vuelve a sufrir trastornos inflacionarios, en especial por los precios de la energía y materias primas, a consecuencia de las políticas monetarias de la Reserva Federal de Estados Unidos y de los otros bancos centrales del resto del mundo, parece que es el momento de revisar si es beneficioso o no contar con bancos centrales que actúan irresponsablemente e inflan la masa monetaria.
Manejar una economía sin un banco central no es un concepto utópico. La República de Panamá nunca ha tenido banca central; esto nos ha permitido disfrutar de una de las macroeconomías más estables y sólidas del mundo. Desde 1970, Panamá ha ocupado el primer o segundo lugar del mundo en el índice del Instituto Fraser, en la categoría Fortaleza Monetaria.
Panamá, a diferencia de Estados Unidos, tiene que generar divisas para poder obtener sus dólares. Su inflación promedio en los últimos 20 años ha sido del 1%, manteniéndose consistentemente 1 o 2 puntos porcentuales por debajo de la inflación en Estados Unidos. Algunos dirán que esto lo lograrán también los países que recientemente han dolarizado sus economías; sin embargo, la pregunta que surge es ¿por qué esos países aún mantienen tasas de inflación más altas que Estados Unidos?
Cabe destacar que el caso de Panamá es distinto; nuestra economía no está oficialmente "dolarizada"; nuestra constitución desde 1904 estipula: "No habrá en la República papel moneda de curso forzoso". En otras palabras, en Panamá cualquier moneda que se utilice, el dólar por ejemplo, es totalmente determinada por el mercado.
Al no haber banco central, no hay “prestamista de última instancia” y no hay seguro de depósitos; por consiguiente, los bancos están obligados a actuar responsablemente para mantenerse a flote. La ausencia de una banca central hace que no se manipulen ni se influya sobre las tasas de interés.
Panamá no impone controles de capital y la entrada o salida de capitales no ocasionan los enormes males, desequilibrios, ni inflación que generan en otros países de la región. Esto se debe a que Panamá desde 1971 decretó la apertura del sector bancario, llegando a tener más de 100 bancos internacionales, lo cual permite la integración financiera internacional y el manejo privado de la masa monetaria. La implantación de este segundo paso es crucial para que funcione exitosamente la dolarización en Ecuador y El Salvador.
Gracias a este sistema, una política fiscal “keynesiana” tampoco funcionaría. En el pasado, cuando el gobierno ha intentado influir en la masa monetaria, inyectando dinero fresco del exterior a través de deuda, buscando así promover una recuperación, la banca ha respondido sacando parte del exceso de circulante a ultramar.
La macroeconomía panameña es la única en Latinoamérica que no ha sufrido colapsos financieros y que no ha recibido el contagio de los excesos financieros de sus vecinos: ni del “tequilazo”, ni de la “zamba”, ni del efecto “tango”.
Debido a la competencia bancaria, y sin un banco central que facilita la cartelización, los bancos no pueden inflar de manera sincronizada, ni tampoco pueden confabular sus tasas de interés, “guiados” por el banco central. La banca se encarga de limpiar los excesos, producto de las expansiones, contrayendo el crédito, ocasionando así la necesaria recesión en el momento preciso. Los bancos centrales hacen lo contrario, tratan de inflar la masa monetaria en los momentos de recesión, lo cual obstaculiza la limpieza de las malas inversiones, empeorando la recesión.
Gracias a estos arreglos, las recesiones panameñas con frecuencia han ocasionado deflación, aliviando así a los consumidores y a las empresas cuando más lo necesitan. Esta deflación (inflación negativa) ocurrió en 1986, 1989 y en 2003.
Los países que siguen apegados a papel moneda sin respaldo y a mantener bancos centrales debieran mirar más de cerca el experimento monetario panameño, que por más de 100 años ha producido bajísima inflación y una macroeconomía extremadamente estable. Evidentemente que la ausencia de un banco central ha funcionado excelentemente en Panamá. ¿Quién puede decir que no funcionaría igual de bien en el resto de América Latina?
Artículo de la Agencia Interamericana de Prensa Económica (AIPE)
© Todos los derechos reservados. Para mayor información dirigirse a: AIPEnet