5 de julio de 2011
El Salvador: El desastre institucional
por Manuel Hinds
Manuel Hinds es ex Ministro de Finanzas de El Salvador y co-autor de Money, Markets and Sovereignty (Yale University Press, 2009).
El pueblo salvadoreño jamás imaginó la grave crisis institucional que el país estaría confrontando sólo dos años después de las elecciones de 2009.
En ese momento, el mandato fue claro: el pueblo eligió presidente a Mauricio Funes del FMLN pero estableció un balance al darle sólo 35 de 84 diputados (el 41,7 por ciento de los votos de la Asamblea) a dicho partido. El pueblo eligió el resto, 49 diputados o el 58,3 por ciento, entre otros partidos, de los cuales el bloque más grande lo representaba ARENA, con 32 diputados, 38,1 por ciento de los votos. Este balance era muy tranquilizador para el electorado. Había un riesgo en elegir a un presidente del FMLN, que profesa una ideología antidemocrática, pero el electorado se había asegurado de que el FMLN no podría hacer cambios institucionales en el país ya que no controlaba la mayoría de la Asamblea. De todos estos otros partidos, sólo el CD podría haberse tomado como asociado al FMLN por razones ideológicas.
Sin embargo, como es de todos conocido, muy rápidamente el FMLN logró no sólo mayoría simple sino también la calificada con el apoyo incondicional de dos partidos que supuestamente iban a contrabalancear al FMLN (el PDC y el PCN) y de trece diputados que desertaron de ARENA para fundar GANA, que procedió inmediatamente a apoyar incondicionalmente al FMLN (el partido creció en 3 votos más en la Asamblea quitándoles otros 3 diputados al PDC y al PCN). Con esto, el FMLN ha logrado el control total de la Asamblea, lo que le ha permitido ir poco a poco apoderándose de las instituciones claves para asegurarse la permanencia en el poder, independientemente de la voluntad ciudadana.
La captura de las instituciones comenzó hace dos años, cuando el presidente Funes tomó posesión, y ha progresado muy rápidamente. La PNC se ha ido politizando gradualmente, prácticamente todas las instituciones del estado despidieron masivamente a gente que no comulga con las ideas y proyectos del FMLN y han contratado miles de seguidores de este partido, conformando así una red de clientelismo enorme en el poder ejecutivo. Al gobierno no le ha importado que falten medicinas y que los servicios públicos se deterioren a niveles abismales con tal de llenar el gobierno con la gente del FMLN y con cubanos.
Últimamente la asociación entre el FMLN y GANA se ha estrechado, de tal forma que éste último parece haber desplazado al PCN y al PDC como los aliados más cercanos del FMLN. En las últimas semanas el FMLN-GANA ha capturado dos de las instituciones más importantes para asegurar elecciones libres o para apañar trampas electorales: el Tribunal Supremo Electoral y el Registro de Personas Naturales. Adicionalmente, el FMLN-GANA ha usado su mayoría artificial generada por GANA en la Asamblea para controlar la Corte de Cuentas.
Hay una cosa que no sorprende y dos que sí lo hacen en este proceso. No sorprende que el FMLN trate de controlar las instituciones del país y principalmente las que controlan el acceso al poder-las elecciones. Esto es lo que el FMLN ha tratado de hacer por muchos años y es también lo que han hechos sus aliados internacionales para perpetuarse en el poder. Que nadie se sorprenda de que en El Salvador comience a pasar lo que ya ha pasado en Venezuela y Nicaragua para asegurar la perpetuación en el poder del FMLN.
Las dos cosas que sí sorprenden es la velocidad con la que han logrado hacerlo y la falta de respuesta por parte del único partido que no está en connivencia con el FMLN-ARENA. Por supuesto, una respuesta en defensa de las instituciones del país podría esperarse ni de GANA, ni del PDC ni del PCN porque estos partidos han sido los que han hecho posible que el FMLN las intervenga y las controle para propósitos que vamos a ir viendo en el futuro y que podemos vislumbrar desde el presente. Es una lástima que los líderes de estos partidos no han leído o entendido la historia para ver que los que facilitan la subida de partidos absolutistas como el FMLN (tanto en la izquierda como en la derecha) son los primeros que son destruidos cuando estos partidos llegan a controlar el poder total. Los comunistas rusos y chinos y los nazis en Alemania confirmaron la observación de Maquiavelo, que dijo en El príncipe que el que ayuda a un tirano será el primero en ser eliminado por el tirano mismo, ya que éste pensará que si pudo ayudarlo a escalar el poder traicionando a otros igual podrá traicionarlo a él para tratar de derrocarlo. Con la ayuda de GANA, el PCN y el PDC, el FMLN ha avanzado en su objetivo de obtener el poder total.
Lo más sorprendente es el silencio atronador con el que ARENA ha respondido a estos avances del FMLN en la toma del país. Ciertamente, hay declaraciones aquí y allí, pero la respuesta vital, la organización de actos políticos que demuestren el repudio de la población por lo que está haciendo el FMLN han sido abandonadas por ARENA, que parece estar haciendo política como si estuviéramos en tiempos normales. Son grupos nuevos, como CREO, los que están ganando la imaginación de la gente y mostrando que son ellos los que tienen la fuerza moral para dar un liderazgo a la sociedad en estos momentos de crisis. Ciertamente, estos grupos no tienen la organización ni los medios que ARENA podría tener si este partido liderara la protesta civil. Pero sí tienen algo que ARENA desgraciadamente no ha logrado demostrar que tiene: el liderazgo para defender sus ideales en momentos tan difíciles como este.
Este artículo fue publicado originalmente en El Diario de Hoy (El Salvador) el 29 de junio de 2011.



























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