29 de septiembre de 2009

EE.UU.: Gobierno grande, ciudadano aplastado

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por Carlos Ball

Carlos Ball es Periodista venezolano, director de la agencia de prensa AIPE (www.aipenet.com) y académico asociado del Cato Institute.

Escuchar los discursos y declaraciones del presidente Barack Obama nos recuerda lo que le oíamos decir a dirigentes políticos latinoamericanos de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado, antes de que el mal encaminado izquierdismo de entonces se convirtiera en el "socialismo del siglo XXI". ¿Avanzará EE.UU. por ese mismo camino de destrucción de la libertad individual e irrespeto a la propiedad privada, a través de una exuberante proliferación y complejidad de gastos, normas, decretos, mandatos, regulaciones, reglamentos, edictos, leyes e impuestos?

Las actuales estadísticas de EE.UU. son preocupantes y muchos dirían que alarmantes:

  • La deuda nacional alcanza $11.835.000 millones, o sea, $38.480 por habitante.
  • La deuda personal promedio por habitante es $24.500.
  • Con una población de 307 millones, hay actualmente 19 millones de desempleados (16%), incluyendo aquellos que dejaron de buscar trabajo.
  • El período de tiempo que la gente pasa sin lograr conseguir empleo es, actualmente, el más largo desde la Segunda Guerra Mundial.
  • La triste realidad es que mientras más tiempo pasan sin empleo, más bajo será el sueldo que eventualmente consigan.
  • En lo que va del año 2009, 1.046.000 empresas han quebrado y 642.000 hipotecas sobre viviendas han sido ejecutadas.
  • La deuda con extranjeros del gobierno de EE.UU. alcanza $3.505.540 millones.
  • El déficit comercial de EE.UU., en lo que va del año, ya alcanza $256,.018 millones y exclusivamente con China $149.500 millones.
  • Las obligaciones acumuladas del programa de retiro del Seguro Social son $10.729.245 millones.
  • La ley de Recuperación e Inversión de febrero del 2009, con un costo de $787.000 millones, renueva el desprestigiado y costoso proteccionismo al hierro, acero y textiles adquiridos bajo ese programa de ayuda gubernamental. ¿No comprende Washington que el proteccionismo es empobrecedor porque obliga a la gente a comprar más caro y a los inversionistas a hacer malas inversiones?
  • El Congreso no ha aprobado los acuerdos de libre comercio firmados con Colombia, Panamá y Corea del Sur, lo cual según la Cámara de Comercio de EE.UU. terminará costando 585.880 puestos de trabajo en este país.
  • Si gobiernos extranjeros, en contrapartida, instrumentan medidas similares a las impuestas por Washington, unos 177.000 trabajadores en EE.UU. perderán sus puestos.

Estas estadísticas muestran el exagerado costo del estatismo intervencionista que se ha disparado en EE.UU. durante los primeros meses del gobierno demócrata de Barack Obama y que, lamentablemente, ocurre luego de varios años en que el presidente George W. Bush gastó a manos llenas en armamentos e invasiones a lejanas tierras, en su delirio de convertirse y pasar a la historia como el sheriff o jefe de policía del mundo entero.

El nuevo agujero negro es la mano del gobierno federal metida en todo lo que tiene que ver con la medicina y los hospitales. Según las encuestas, dos de cada tres médicos se oponen a los cambios propuestos por Washington. Y pensándolo bien, tanto usted como yo le tenemos mucho más confianza a nuestro médico que a los burócratas que conocemos.

Artículo de la Agencia Interamericana de Prensa Económica (AIPE)
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