Economía inglesa en decaída

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Economía inglesa en decaída

22 de Septiembre de 2005
Richard W. Rahn es Director del Center for Economic Growth y académico asociado al Cato Institute.

Desde los tiempos de las reformas instrumentadas por la señora Thatcher, a comienzos de los años 80, el Reino Unido ha sido la estrella de logros económicos en Europa. Los ingleses pasaron de tener el ingreso per cápita más bajo a lograr el más alto entre las cuatro grandes economías de Europa (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido). Pero ahora hay señales que el malestar económico de la vieja Europa está comenzando a infectar a los ingleses.

La economía británica ha crecido a un promedio de casi 3% anual durante las dos últimas décadas, muy por encima de los alemanes y franceses. Pero Estados Unidos ha estado creciendo casi a 4% anual, muy por encima de las principales economías europeas.

Cuando Tony Blair asumió el poder tuvo la inteligencia de no echar para atrás las reformas de Thatcher, por lo cual el país disfrutó de un mercado laboral más libre e impuestos más bajos que la mayoría de sus competidores europeos, al igual que un Estado de derecho y relativamente poca corrupción.

Lamentablemente, el ministro de Economía del gobierno Laborista, Gordon Brown, se acoge a la llamada “economía social de mercado”, aumentando el gasto gubernamental y los impuestos, por lo que el crecimiento económico ha caído a apenas 1 ½ % anual.

Los políticos europeos, incluyendo al ministro Brown, dicen que la economía social de mercado es más humana que la economía libre de Estados Unidos, pero los hechos demuestran una realidad diferente. El año pasado, sobre la base de paridad del poder de compra, el PIB inglés fue de 29.600 dólares comparado con 40.100 dólares en EEUU. Así y todo, el inglés promedio es 10% más rico que los habitantes de los demás miembros de la Unión Europea. Aún los estados más pobres de EEUU, como Luisiana, Alabama y Misisipi, tienen ingresos per cápita más altos que el Reino Unido.

Muchos comentaristas de izquierda argumentan que Europa tiene menos pobreza que Norteamérica. Pero las medidas aplicadas cambian todo el tiempo. Por ejemplo, 36% de los americanos pobres tienen una lavadora eléctrica, 73% tienen televisión por cable o por satélite, 75% tienen vehículos y 75% tienen aire acondicionado. En 1950, la clase media de EEUU no tenía tales cosas. Según estadísticas recientes, entre los ingleses pobres, sólo 22% tienen lavaplatos y 25% televisión por cable.

Mientras el Reino Unido retrocede hacia una economía acosada por los impuestos y las regulaciones, sus competidores en Europa han estado reduciendo los impuestos. Irlanda, que era uno de los rincones más pobres, hoy goza de un ingreso per cápita más alto que el Reino Unido y el segundo más alto de Europa, después de Luxemburgo.

El periodista económico inglés Allister Heath reportó a principios de septiembre que “desde 1995, las naciones del Este de Europa con impuesto sobre la renta de tasa única han gozado de un crecimiento económico anual promedio de 5,3%, comparado con 2,6% entre sus vecinos que no bajaron los impuestos”. Su investigación también revela que “reducir los impuestos no significa necesariamente una caída de la recaudación, gracias al efecto positivo del crecimiento de la economía y la caída de la evasión fiscal”.

Varias fundaciones británicas están promoviendo que se adopte una tasa baja y única de impuesto para revitalizar la economía y el Partido Conservador anunció la creación de una comisión para estudiar la idea.