La competencia en el mercado es continua; en cada caso de compra, un comprador es capaz de seleccionar vendedores alternativos y competitivos. La competencia política es intermitente; una decisión se debe mantener durante un periodo fijo, usualmente dos, cuatro o seis años. La competencia en el mercado permite que varios competidores sobrevivan simultáneamente; la captura por parte de un vendedor de una mayoría del mercado no le niega la habilidad a la minoría de elegir su vendedor preferido. En contraste, la competencia política tiene una característica de 'todo o nada'; la captura de una mayoría del mercado le concede el mercado entero a un solo vendedor.
Buchanan, James M.; Wagner, Richard E. Democracy in Deficit: The Political Legacy of Lord Keynes. Liberty Fund. 2000.
Una nación no puede sobrevivir con instituciones políticas que no se enfrentan directamente al esencial hecho de la escasez: Es simplemente imposible prometerle más a una persona sin reducir lo que se le ha prometido a otros. Y no es posible aumentar el consumo hoy, al menos sin aumentar los ahorros, sin tener menos consumo el día de mañana. La escasez es, de hecho, una realidad de la vida, y las instituciones políticas que no aceptan este hecho amenazan la existencia de una sociedad próspera y libre.
Buchanan, James M.; Wagner, Richard E. Democracy in Deficit: The Political Legacy of Lord Keynes. Liberty Fund. 2000.
El lenguaje político...está diseñado para lograr que las mentiras parezcan verdades y el asesino respetable, y para dar una apariencia de solidez al mero viento.
George Orwell, La política y el lenguaje inglés [en línea, disponible en http://bioinfo.uib.es/~joemiro/teach/material/escritura/Politicayidioma.pdf; internet; accesado el 31 de julio de 2008].
El estado de bienestar destruye el vínculo necesario entre esfuerzo y recompensa. El resultado final es la insolvencia de los estados y el parasitismo social, alimentado por políticos que ganan elecciones ofreciendo el dinero ajeno.



























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