Yo, lo confieso, soy de los que piensan que la capacidad de elección y el impulso deben venir de abajo, no de arriba, y de los ciudadanos, no del legislador. La doctrina contraria me parece que conduce al aniquilamiento de la libertad y de la dignidad humanas.
Frédéric Bastiat. "Lo que se ve y lo que no se ve" en Obras escogidas Madrid: Unión Editorial, 2004.
En cierto sentido, a lo largo de la historia no han existido más que dos filosofías políticas: libertad y poder. O bien se debería disponer de libertad para vivir la vida como se desee, siempre y cuando se respeten los derechos iguales de los otros, o bien se debería otorgar a algunos la facultad de utilizar la fuerza y obligar a otros a actuar de una forma distinta a la que elegirían por voluntad propia.
David Boaz, Liberalismo, una aproximación. (Madrid: Gota a Gota, 2007).
...creo que si cada uno de nosotros pensará en ser un hombre ético, y tratara de serlo, ya habríamos hecho mucho; ya que al fin de todo, la suma de las conductas depende de cada individuo.
Jorge Luis Borges y Osvaldo Ferrari, Reencuentro: Diálogos inéditos (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1999), p. 157.
...la muchedumbre es una entidad ficticia, lo que realmente existe es cada individuo.
Jorge Luis Borges y Osvaldo Ferrari, En Diálogo I (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1985), p. 36.
...para mí el Estado es el enemigo común ahora; yo querría —eso lo he dicho muchas veces— un mínimo de Estado y un máximo de individuo. Pero, quizá sea preciso esperar . . . no sé si algunos decenios o algunos siglos —lo cual históricamente no es nada—, aunque yo, ciertamente no llegaré a ese mundo sin Estados. Para eso se necesitaría una humanidad ética, y además, una humanidad intelectualmente más fuerte de lo que es ahora, de lo que somos nosotros; ya que, sin duda, somos muy inmorales y muy poco inteligentes comparados con esos hombres del porvenir, por eso estoy de acuerdo con la frase: 'Yo creo dogmáticamente en el progreso'.
Jorge Luis Borges y Osvaldo Ferrari, En diálogo I (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1985), p. 220.
Desdichadamente para los hombres, el planeta ha sido parcelado en países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de una mitología particular, de derechos, de agravios, de fronteras, de banderas, de escudos y de mapas. Mientras dure este arbitrario estado de cosas, serán inevitables las guerras.
Pilar Bravo y Mario Paoletti, Borges verbal (Buenos Aires: Emecé, 1999), p. 147.
El argentino hallaría su símbolo en el gaucho y no en el militar, porque el valor cifrado en aquel por las tradiciones orales no está al servicio de una causa y es puro. El gaucho y el compadre son imaginados como rebeldes; el argentino a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse al hecho general de que el Estado es una inconcebible abstracción; lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano.
Jorge Luis Borges, "Evaristo Carriego" en Obras completas I (Barcelona: Emecé Editores, 1996), p. 162.
El más urgente de los problemas de nuestra época (ya denunciado con profética lucidez por el casi olvidado Spencer) es la gradual intromisión del Estado en los actos del individuo; en la lucha contra ese mal, cuyos nombres son comunismo y nazismo, el individualismo argentino, acaso inútil o perjudicial hasta ahora, encontrará justificación y deberes.
Jorge Luis Borges, "Nuestro pobre individualismo" en Obras completas II (Barcelona: Emecé Editores, 1996), p. 37.
Las masas son una entidad abstracta y posiblemente irreal. Suponer la existencia de la masa es como suponer que todas las personas cuyo nombre empieza con la letra 'b' forman una sociedad.
Pilar Bravo y Mario Paoletti, Borges verbal (Buenos Aires: Emecé, 1999), p. 179.
...se empieza por la idea de que el Estado debe dirigir todo; que es mejor que haya una corporación que dirija las cosas, y no que todo 'quede abandonado al caos, o a circunstancias individuales'; y se llega al nazismo o al comunismo, claro. Toda idea empieza siendo una hermosa posibilidad, y luego, bueno, cuando envejece es usada para la tiranía, para la opresión.
Jorge Luis Borges y Osvaldo Ferrari, En diálogo II (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1998), p. 207.
Un solo hombre ha nacido, un solo hombre ha muerto en la tierra. Afirmar lo contrario es mera estadística, es una adición imposible. No menos imposible que sumar el olor de la lluvia y el sueño que anoche soñaste".
Jorge Luis Borges, "El oro de los tigres", Obras completas, Tomo II (Buenos Aires: Emecé Editores, 1996), p. 489.
Yo creo que solo existen los individuos: todo lo demás, las nacionalidades y las clases sociales, son meras comodidades intelectuales.
Jorge Luis Borges, Revista Siete Días (Argentina), 23 de abril de 1973, Año VI, no. 310, pp. 55-59, en Fernando Mateo, El otro Borges (Buenos Aires: Editorial Equis, 1997).
...el Estado mínimo se define como una empresa consagrada esencialmente a la protección de los derechos naturales o fundamentales del individuo y basada en la unanimidad de los individuos que respetan el derecho y en el desarrollo espontáneo de las instituciones.
Lemieux, Pierre. La soberanía del individuo. 2da edición (Unión Editorial, 2000).
...la voluntad del pueblo significa, prácticamente, la voluntad de la porción más numerosa o más activa del pueblo; de la mayoría o de aquellos que logran hacerse aceptar como tal; el pueblo, por consiguiente, puede desear oprimir a una parte de sí mismo, y las precauciones son tan útiles contra esto como contra cualquier otro abuso del Poder.
John Stuart Mill, extracto de Sobre la libertad [en línea, disponible en http://www.elcato.org/node/1245; internet; accesado el 31 de julio de 2008].
Hay un límite a la intervención legítima de la opinión colectiva en la independencia individual; encontrarle y defenderle contra toda invasión es tan indispensable a una buena condición de los asuntos humanos, como la protección contra el despotismo político.
John Stuart Mill, extracto de Sobre la libertad [en línea, disponible en http://www.elcato.org/node/1245; internet; accesado el 31 de julio de 2008].
Por más egoísta que quiera suponerse al hombre, evidentemente hay algunos elementos en su naturaleza que lo hacen interesarse en la suerte de otros de tal modo, que la felicidad de éstos le es necesaria, aunque de ello nada obtenga, a no ser el placer de presenciarla.
Adam Smith, Teoría de los sentimientos morales. (México, D.F.: Fondo de Cultura Económica, 2004).
La ficción es el enemigo natural de todo sistema que trata de determinarle la vida al individuo de la cuna a la tumba.
Mario Vargas Llosa, Aniversario No. 20 de Libertad y Desarrollo, Teatro Municipal Las Condes (Santiago, Chile), 17 de diciembre de 2010.



























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