19 de junio de 2001

El caso contra los controles de capital, su libre flujo y la otra cara del Acuerdo de Libre Comercio

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Nuevo estudio del Cato Institute

Christopher A. Hartwell
Christopher A. Hartwell analista senior de EMP Financial Advisors

Resumen Ejecutivo

Los críticos de la globalización ven los flujos libres de capital como un
agente de desestabilización económica y apoyan los controles de capital por cuatro razones fundamentales: los controles supuestamente son un resguardo contra la volatilidad, previenen el contagio financiero, permiten que las pequeñas industrias financieras se desarrollen en sus mercados domésticos y pueden ser una efectiva medida de última instancia que les permita respirar a los gobiernos mientras aplican las reformas económicas necesarias para el buen funcionamiento de sus economías.

Sin embargo, la evidencia empírica no respalda las creencias de quienes
proponen controles a los flujos de capital. Proteger los mercados domésticos e impedir los flujos de capital han llevado generalmente a que se acentúen las crisis financieras y han causado contagio. Los controles terminan invariablemente facilitando el proteccionismo y retrasando las reformas. Es fundamental entender que el libre flujo de capital, como el libre comercio, mejora en forma dramática las perspectivas de un país para alcanzar el desarrollo.

Malasia, el único país que recurrió a los controles de capital extensivos
durante la crisis asiática de 1998, no se benefició de esas medidas
drásticas. Las restricciones en Malasia fueron puestas en práctica después
de un año de desatada la crisis y luego de la caída de un 34% del ringgit,
cuando ya había sido retirados el capital que constituía el grueso de la
inversión en el país. Estos controles fueron terminados en mayo del 2001. En la práctica terminaron siendo un escudo para un gobierno corrupto y un medio para negar la libertad económica en vez de un remedio contra los males del país. Contrario a lo que ocurrió con otros países de la región, Malasia ha tenido muchos problemas para captar inversión extranjera directa.

Los países en vías de desarrollo estarían bastante mejor si atacaran las
verdaderas causas que crean los desajustes económicos. Específicamente, los países deberían arreglar su banca insolvente mediante la apertura del
mercado financiero a la competencia extranjera, eliminar las garantías
estatales a las quiebras de los bancos, crear bancos centrales autónomos y alejarse de los tipos de cambio semifijos o ajustables y acercarce a tipos
de cambio flotantes o a la paridad cambiaria.

Lea el Estudio (inglés): ( http://www.cato.org/pubs/pas/pa403.pdf )

Para mayor información:

Ian Vásquez, Director del Proyecto sobre la Libertad Económica Global, (202) 789- 5241 ivasquez@cato.org.

El  Cato Institute es un centro de investigación de políticas públicas no partidista dedicado a ampliar el debate político de manera consistente con los principios liberales de libertad individual, gobierno limitado, mercados libres y paz.