Cambio climático, ¿adaptación o prevención?

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Cambio climático, ¿adaptación o prevención?

14 de Noviembre de 2012
Swaminathan S. Anklesaria Aiyar es Académico Titular de Investigaciones del Centro para la Libertad y la Prosperidad Global del Cato Institute.

La mayoría de las personas educadas dicen que el cambio climático podría causar un desastre. Los pocos escépticos son denunciados como negadores del clima. Todos los gobiernos son firmes creyentes. Este consenso fue enfatizado a principios de este mes cuando el Ciclón Nilam golpeó a la India y el Huracán Sandy golpeó a EE.UU. Los ambientalistas, periodistas y políticos declararon que esto era una prueba del cambio climático.

Sin embargo, las palabras son baratas, las acciones hablan por si solas. Como el calentamiento global elevará los niveles del mar y aumentará el daño causado por los huracanes, el futuro de las propiedades y ciudades costeras debería ser sombrío. La gente debería estar retirándose hacia la seguridad del interior. Pero, la gente está corriendo hacia las zonas costeras.

Nueva York fue inundada con el Huracán Sandy. Los columnistas se preguntaron cómo Nueva York y otras ciudades costeras podían lidiar con los mares en elevación causados por el calentamiento global, especialmente en las costas proclives a huracanes como la Costa Oriental y del Caribe. Aún así, los precios de las propiedades continúan subiendo con entusiasmo en estas regiones.

El Golfo de Kutch y el Golfo de Cambay tienen las olas más altas en la India. Los huracanes causan el mayor daño cuando son combinadas con olas altas, dado que el agua de la tormenta no puede ser absorbida. Pero, ¿están las personas y los negocios huyendo de estas áreas? No, las industrias, los puertos y las ciudades están proliferando, incluso las nuevas ciudades puerto como Mundra, Pipavav, Dholera y Simar. Krishnapatnam y Kakinada están progresando en la región de Andhra Pradesh. En Maharashtra están surgiendo las nuevas ciudades puerto de Jaigarth, Dighi y Dabhol. La lista no tiene fin.

Y la población está creciendo y los precios de la propiedad se están disparando en todas las ciudades costeras, incluyendo a Mumbai y Chennai. Las propiedades con vista al mar solo las pueden pagar los millonarios.

De manera que las palabras de la gente sugieren miedo al calentamiento global, pero sus billeteras sugieren que no hay miedo. ¿Qué explica esta dualidad? Los ambientalistas se quejan de que la gente no está suficientemente consciente del cambio climático. Pero las personas que compran propiedades urbanas y con vista al mar no son analfabetos que no han escuchado acerca del calentamiento global. Están entre las personas más ricas y educadas, el tipo de personas que es más probable que se preocupen acerca del cambio climático, no solamente como un problema global sino como uno que amenaza sus inversiones en industrias, departamentos y hoteles en las costas.

¿Pueden los seres humanos ser tan miopes que ignoran las amenazas a largo plazo del calentamiento? No, si esto fuera cierto, no habría un consenso tan amplio en torno al calentamiento. Los blogueros alrededor del mundo dicen que Sandy muestra que un desastre causado por el calentamiento ya está aquí con nosotros. La alarma de mil blogs ambientales difícilmente es rivalizada por los escépticos. Aún así, las palabras de alarma no se ven reflejadas con el retiro de las costas. Ni siquiera Al Gore, un Premio Nobel ambientalista, se está retirando de su residencia costera en Delaware.

Nueva Orleans fue destruido por el Huracán Katrina. Los residentes saben que puede pasar nuevamente, pero aún así la ciudad está siendo reconstruida. Las ciudades vecinas en el cinturón de los huracanes están experimentando una bonanza. La población estadounidense está mudándose masivamente desde los estados en la región norte y central hacia los estados costeros, especialmente hacia el sur que tiene más probabilidad de ser golpeado por huracanes.

Los ambientalistas podrían argumentar que la gente espera que el mundo controle al calentamiento global tomando medidas duras contra las emisiones de carbono y, por lo tanto, ven a las inversiones en las costas como algo seguro. Eso es poco probable. EE.UU. se niega a aceptar la Convención de Kyoto. China ahora emite más carbono que EE.UU. e India va por el mismo camino. Los tres países están dando pasos limitados para controlar las emisiones, pero ninguno acepta un objetivo vinculante, y ninguno está siquiera cerca de las verdaderamente drásticas reducciones que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) considera que son esenciales para la seguridad.

Los inversionistas inteligentes saben que no hay voluntad política para los recortes de carbono requeridos. Entonces, ¿por qué siguen dirigiéndose a las zonas costeras?

Una parte importante de la respuesta debe ser que su creencia en el calentamiento global es algo superficial, algo que más tiene que ver con la corrección política que con la profunda convicción. Si, ellos ven algo de peligro. Pero no lo ven como algo tan peligroso como para cambiar su estilo de vida y sus decisiones de inversión.

De hecho, esperan que alguna adaptación resuelva el problema, evitando sacrificios drásticos. El mundo siempre se ha enfrentado a cientos de problemas y muchas veces los ha mitigado mediante tecnologías nuevas y otras formas de adaptación sin necesidad de resolverlos. Los eco-fundamentalistas se oponen a la adaptación al calentamiento global: Ellos quieren prevención. Pero la prevención es costosa y carece de voluntad política en los principales países emisores. La gente está abultándose en las ciudades costeras: Sus billeteras sugieren que ellos piensan que la adaptación será suficiente incluso sin los drásticos recortes de emisiones de carbono.

Tienen razón de ser confiados. Gran parte de Holanda está debajo del nivel del mar pero se ha adaptado para poder vivir con esa condición. Pat Michaels del Cato Institute muestra que el nivel del mar en Atlantic City ha subido más de 16 pulgadas durante los últimos 100 años, más del alza prevista durante el próximo siglo por el IPCC. Seguramente Mumbai, Chennai y otras ciudades costeras se adaptarán también.

El daño causado por los huracanes ha aumentado con estridencia durante los últimos 50 años. Pero eso es principalmente porque más edificios continúan siendo construidos en las zonas de huracanes, cubiertos con seguro contra huracanes. Las construcciones débiles colapsan en los huracanes. Pero Bermuda experimentó cero colapsos de viviendas incluso durante un huracán de categoría 5 porque sus códigos de construcción se aseguraron de que haya construcciones a prueba de huracanes. Una adaptación como esta es cara, pero es más barata que renunciar al dióxido de carbono. Con suerte, la tecnología nueva proveerá energía solar barata, acabando con el problema de la emisión, sino, la adaptación será una alternativa viable.

Este artículo fue publicado originamente en The Economic Times (India) el 7 de noviembre de 2012.