Dalibor Rohac dice que "Se puede argumentar que las garantías implícitas a las instituciones financieras y gobiernos, y la idea de 'demasiado grande para fracasar', han tenido inmensos costos económicos y sociales en ambos lados del Atlántico. En ese caso, podría ser hora de empezar a ver al FMI y a sus actividades de crédito como parte del problema, en lugar de verlos como parte de la solución para nuestros problemas económicos".